lunes, 9 de marzo de 2020

DARRERE DEL ROSTRE

Imagen FB de Pere Bessó





DARRERE DEL ROSTRE




Creuem ja el camí sense ni tan sols veure les nostres ombres: potser perquè també la boira ens esborra la corona d’espines, de la mateixa manera que la pedra es fa identitat en la nostra consciència. Hi ha territoris més enllà de l’aigua de la nit, de l’astrolabi del fred que tensa els imants, de l’ocell que sagna els seus secrets damunt de la branca de l'esbalaïment. Sempre vull oblidar els dies cremats, els dies reduïts pel tile de l’abandó, els dies que no fan cas del clamor dels buits. En el vòmit extens del desvari, els límits del pols com les parets seques del cel. Darrere del rostre, el rostre acuitant del caos i la seua mirada maldestra.
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Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ





DETRÁS DEL ROSTRO




Cruzamos ya el camino sin siquiera ver nuestras sombras: acaso porque también la niebla nos borra la corona de espinas, del mismo modo que la piedra se hace identidad en nuestra conciencia. Hay territorios más allá del agua de la noche, del astrolabio del frío que tensa los imanes, del pájaro que sangra sus secretos sobre la rama del pasmo. Siempre quiero olvidar los días quemados, los días reducidos por el tile del abandono, los días que desoyen el clamor de los vacíos. En el vómito extenso del desvarío, los límites del pulso como las paredes secas del cielo. Detrás del rostro, el rostro acuciante del caos y su mirada torpe.
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Del libro: Umbral de la sospecha, 2020.
©André Cruchaga

domingo, 8 de marzo de 2020

VIDA D’HOME

Imagen FB de Pere Bessó





VIDA D’HOME




Entre el gel i el foc, tot el meu albir. Més enllà de l’ull vençut de l’oblit, aquesta condemna, de vegades, fosca de l’ànima. En aquest desterrament del meu alè, el desempullegament del món, les mossegades que entreveuen la pluja darrere de la finestra. S’esgota el cor en els camins del fàstic i s’ensordeix la gola: ací l’ombra damunt de la gespa de la meua falda, les estacions que abans de rodar es pressenten pel seu foc d’absoluta tempesta. Estic nu com aquesta pedra freda que se’ns creua en el camí.
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Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ




VIDA DE HOMBRE




Entre el hielo y el fuego, todo mi albedrío. Más allá del ojo vencido del olvido, esta condena, a veces, oscura del alma. En este destierro de mi aliento, el desasimiento del mundo, los mordiscos que atisban la lluvia tras la ventana. Se agota el corazón en los caminos del asco y se ensordece la garganta: aquí la sombra sobre el césped de mi regazo, las estaciones que antes de rotar se presienten por su fuego de absoluta tempestad. Estoy desnudo como esa piedra fría que se nos cruza en el camino.
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Del libro: Umbral de la sospecha, 2020.
©André Cruchaga

sábado, 7 de marzo de 2020

SAN SALVADOR AL MEU PIT

Imagen tomada de la red





SAN SALVADOR AL MEU PIT




No hemos nacido para el canto sino para el acopio
de las palabras en el rechinar de los dientes.
Enrique Lihn




San Salvador amb els seus bestials jocs de paraules i ritus ferotges.
San Salvador escanyolit en les cunetes de la son, destenyit
als ulls de la infància, als carrerrons on és la mort.
Res no em fa pensar diferent de l’immund d’aquest Paradís,
quan mugeix el dolor i proliferen les mentides.
En un bolic de desempar, les simetries de l’inexpressable,
les ungles amb sarna de fatiga, el lent badall de les cicatrius
i els sudaris falsificats de l’abraçada.
Enmig de dents i boques de despropòsits, San Salvador, calamitós,
maldestre en el desig que aguaita, esglaiat en la penombra.
De vegades, cansat en les artèries de la despulla, entre engrunes de voraç
absurd i homicidis, inagafables en la tendresa.
En les nits, un somnífer fa la diferència per a evocar-te.
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. Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ




SAN SALVADOR EN MI PECHO




No hemos nacido para el canto sino para el acopio
de las palabras en el rechinar de 1os dientes.
Enrique Lihn




San Salvador con sus bestiales juegos de palabras y ritos feroces.
San Salvador enclenque en las cunetas del sueño, desteñido
en los ojos de la infancia, en los callejones donde está la muerte.
Nada me hace pensar diferente a lo inmundo de este Paraíso,
cuando muge el dolor y proliferan los embustes.
En un petate de desamparo, las simetrías de lo inexpresable,
las uñas con sarna de fatiga, el lento bostezo de las cicatrices
y los sudarios falsificados del abrazo.
Entre dientes y bocas de despropósitos, San Salvador, calamitoso,
torpe en el deseo que aguarda, asustado en la penumbra.
A veces cansado en las arterias del despojo, entre añicos de voraz
absurdo y homicidios, inasible en la ternura.
En las noches, un somnífero hace la diferencia para evocarte.
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Del libro: Umbral de la sospecha, 2020.
©André Cruchaga

VIATGE SENSE RETORN

Imagen FB de Pere Bessó






VIATGE SENSE RETORN




Voy de camino, siempre voy, a solas
por las estancias donde iba antes
de saber que ya no tengo regreso.
María Sanz




Com els camins on es propaguen ulls, ombres i somnis,
aquest univers meu que manca de bugaderies.
Com el mai retorn, la pobresa i l’abandó i els murs
davant de la terbolesa de la mirada d’un rostre que prefereix
el record: alguna cosa deixa de ser música en l’ala que decideix bategar,
alguna cosa que es perd, deixa de ser-hi com la pluja en terra.
En l’aigua, els ganivets indecisos de l’irreal
i el que se’ns nega, la brasa que s’apaga com un mort.
Per a no estremir-me ja: sóc un peix travessat per l’encanteri
d’un fèretre, o una placenta de sang exiliada.
—Tot ha finit. Llanceu-me, impur, a la fondalada
                                                                de l’inenarrable.
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. Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ




VIAJE SIN RETORNO




Voy de camino, siempre voy, a solas
 por las estancias donde iba antes
de saber que ya no tengo regreso.
María Sanz




Como los caminos donde se propagan ojos, sombras y sueños,
este universo mío que carece de lavanderías.
Como el nunca retorno, la pobreza y el abandono y los muros
frente a la turbiedad de la mirada de un rostro que prefiere
el recuerdo: algo deja de ser música en el ala que decide palpitar,
algo que se pierde deja de existir como la lluvia en el suelo.
En el agua, los cuchillos indecisos de lo irreal
y lo que se nos niega, la brasa que se apaga como un muerto.
Para ya no estremecerme: soy un pez atravesado por el hechizo
de un féretro, o una placenta de exiliada sangre.
—Todo ha fenecido. Arrojadme, impuro, a la hondonada
                                                                       de lo inenarrable.
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Del libro: Umbral de la sospecha, 2020.
©André Cruchaga