sábado, 6 de noviembre de 2021

AL CAPDAVALL, NOMÉS HI HA ESPERES│ AL CABO, SOLO HAY ESPERAS

 

Imagen FB de Pere Bessó



AL CAPDAVALL, NOMÉS HI HA ESPERES

 

 

No hay retorno

solo espera…

Carla Alfaro

 

 

Sempre la incertesa esbargeix els seus fragments de pedra.

Per molt, el retorn, mai no tingué franquícia, ni endevinalles.

Sempre hi restarem, en aquest laberint del dubte i l’espera,

potser perquè sovint ens acostumem a la sospita,

a un centelleig de pronunciaments incerts.

Des d’aquell vertiginós silenci, el memorial de l’insomni

i la foscor de gebrada dels jardins, la por extrema

a l’infinit, o l’eco vora llit amb l’avenir immolat.

Algú em mira lànguidament des de les multituds: un crit

és una fletxa de remolins, un pern que es precipita

als termòmetres, un gos degollat en un got de whisky.

Sempre imaginí els dimonis travessant-me la pell

com una agulla de cap i hi havia la necessitat de rompre amb l’espera:

Des de llavors, només he escoltat una música sorda a les meues temples.

Des de sempre el plany destintat dels núvols

i la pedra menuda als braços i la nuesa despoblada.

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. Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ

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AL CABO, SOLO HAY ESPERAS

 

 

No hay retorno

solo espera…

Carla Alfaro

 

 

Siempre la incertidumbre desparrama sus fragmentos de piedra.

Por mucho, el retorno, jamás tuvo franquicia, ni acertijos.

Siempre estaremos ahí en ese laberinto de la duda y la espera,

tal vez porque a menudo nos acostumbramos a la sospecha,

a un centelleo de pronunciamientos inciertos.

Desde aquel vertiginoso silencio, el memorial del insomnio

y la oscuridad de escarcha de los jardines, el miedo extremo

al infinito, o el eco al borde de la cama con el porvenir inmolado.

Alguien me mira lánguidamente desde las multitudes: un grito

es una flecha de vorágines, un tornillo que se precipita

en los termómetros, un perro degollado en un vaso de whisky.

Siempre imaginé a los demonios atravesarme la piel

como un alfiler y era la necesidad de romper con la espera:

Desde entonces, solo he sentido una música sorda en mis sienes.

Desde siempre el quejido desteñido de las nubes

y la piedra rapaz en los brazos y la desnudez despoblada.

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De ‘Camino disperso’, 2021

©André Cruchaga


sábado, 30 de octubre de 2021

MIG MÓN │ MEDIO MUNDO

 

Imagen FB de Pere Bessó



MIG MÓN

 

 

Tú que vives entre espectros,

entre recuerdos que no son tuyos, entre lo que un día fue

y que ya no es ese medio mundo.

Sandra Dolores Gómez Amador

 

 

Vivim a meitat de l’espill de fusta dels secrets fronterers de la foscor i ací, esquerps, com els fills pròdigs de la història, sense roba en la nit infecta dels espectres d’un cinema mut que comença a ser portàtil. Una veu ens crida i és el record, aquest temps que encara és rigorós en la pell, en el peltre orgàsmic d’algun telegrama, o en la pastosa semillum d’un pany. Res no és si no fou en l’exsudació del coixí; encara que calle la pluja secreta de l’eco, i juguem a l’atzar de les cartes, el regne que busquem, només té cabuda en la follia, o en el baix-relleu de l’asfíxia. En aquest país de solitàries demesies i nepotisme i caos, només prevalen les disfresses i la paràlisi dels nostres ulls.

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Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ

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MEDIO MUNDO

 

 

Tú que vives entre espectros,

entre recuerdos que no son tuyos entre lo que un día fue

y que ya no es ese medio mundo.

Sandra Dolores Gómez Amador

 

 

Vivimos a mitad del espejo de madera de los sigilos fronterizos de la oscuridad y ahí, huraños como los hijos pródigos de la historia, sin ropa en la noche corroída de los espectros de un cine mudo que empieza a ser portátil. Una voz nos llama y es el recuerdo, ese tiempo que aún es rigoroso en la piel, en el peltre orgásmico de algún telegrama, o en la pastosa semiluz de una cerradura. Nada es si no fue en la exudación de la almohada; aunque calle la lluvia secreta del eco, y juguemos al azar de las barajas, el reino que buscamos, solo tiene cabida en la locura, o en el bajorrelieve de la asfixia. En este país de íngrimas demasías y nepotismo y caos, únicamente prevalecen los disfraces y la parálisis de nuestros ojos.

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De ‘Camino disperso’, 2021

©André C



ÀVID DESVARI │ ÁVIDO DESVARÍO

 

©Obra pictórica de Per Kirkeby


ÀVID DESVARI

 

 

Estoy lejos de toda tierra conocida y no tengo la certeza de volver.

Quetzal Sánchez

 

 

També al voltant hi ha pèrdues i un s’aventura a transitar la seua broma, la desmesura freda que ens crida balbucejant. A ran de terra les seues desvalgudes oïdes que no escolten, trencades les hores, tal un parrup entre ombres. Si d’alguna cosa manque és de certeses per a incendiar les matinades, la fulla seca que cau damunt de la pedra, l’ombra que no té ulls, la història sovint ombrívola i successiva. Fou tot multitud sense cos: ara estem més lluny dels braços i prop del somnambulisme d’una llàgrima. Cec, et sentia al meu pit remuntant el camí a casa, però no, el temps és silenci, àvid desvari sense una paraula humana que ens parle de la primavera. Som, per sempre, passatgers inconeguts en la depredació de la nit.

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. Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ

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ÁVIDO DESVARÍO

 

 

Estoy lejos de toda tierra conocida y no tengo la certeza de volver.

Quetzal Sánchez

 

 

También en la cercanía hay extravíos y uno se aventura a transitar su bruma, la desmesura fría que nos llama en balbuceos. A ras de tierra sus desvalidos oídos que no escuchan, rotas las horas, tal un andrajo entre sombras. Si de algo carezco es de certezas para incendiar las madrugadas, la hoja seca que cae sobre la piedra, la sombra que no tiene ojos, la historia a menudo sombría y sucesiva. Fue todo multitud sin cuerpo: ahora estamos más lejos de los brazos y cerca del sonambulismo de una lágrima. Ciego, te sentía en mi pecho remontar el camino a casa, pero no, el tiempo es silencio, ávido desvarío sin una palabra humana que nos hable de la primavera. Somos, para siempre, pasajeros irreconocibles en la depredación de la noche.

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De ‘Camino disperso’, 2021

(C)André Cruchaga


viernes, 29 de octubre de 2021

CARRERS D’ALABASTRE │ CALLES DE ALABASTRO

 

Imagen FB de Pere Bessó



CARRERS D’ALABASTRE

 

 

En las calles empinadas y siempre crepusculares,

luz opaca como filtrada por sementinas láminas de alabastro,

ocurren escenas tan familiares como la muerte y el amor;

María Mercedes Carranza

 

 

Sense anses la llosa que s’alça davant dels ulls del color abstret del sufocament, dels psalms de cendra dictats pel vent de les estacions crepusculars del cudol. Sempre els carrers nus com les fulles de paper periòdic a la deriva insoluble dels cascos, de les infanteses envaides per estranys ciclons d’abandonament. Els carrers ens desgasten amb els seus precaris ostatges. On posar un peu abans que desaparega l’alba i ens quede només la porcatera de país que han fet a la seua mida els falsos profetes de la Providència? —Davant de la inclemència, els colps d’altres desencontres; la clandestinitat que s’aveïna per a mutar aquesta nit d’espines. En aquells sementicis de tulipes a Woodburn, no hi havia aquesta sotsobra d’emprar roba negra.

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. Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ

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CALLES DE ALABASTRO

 

 

En las calles empinadas y siempre crepusculares,

luz opaca como filtrada por sementinas láminas de alabastro,

ocurren escenas tan familiares como la muerte y el amor;

María Mercedes Carranza

 

 

Sin asas la losa que se yergue frente a los ojos del color ensimismado del sofoco, de los salmos de ceniza dictados por el viento de las estaciones crepusculares del guijarro. Siempre las calles desnudas como las hojas de papel periódico a la deriva insoluble de los cascos, de las infancias invadidas por extraños ciclones de abandono. Las calles nos desgastan con sus precarios rehenes. ¿Dónde poner un pie antes que desaparezca el alba y nos quede solo la pocilga de país que han hecho a su medida los falsos profetas de la Providencia? —Ante la inclemencia, los golpes de otros desencuentros; la clandestinidad que se avecina para mutar esta noche de espinas. En aquellos sembradíos de tulipanes en Woodburn, no había esta zozobra de usar ropa negra.

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De ‘Camino disperso’, 2021

©André Cruchaga