miércoles, 29 de mayo de 2019

TRANSEÜNT IMAGINARI

Imagen FB de Pere Bessó





TRANSEÜNT IMAGINARI




A Héctor Cacho




Potser mai no es fermentarà la rosada en la boira, ni tornarà el vent
a la infància sencera: a cada estona s’esvaeix el minut
de l’ocell de la memòria, les paraules que sempre importen
malgrat restar marcades pel temps.
Potser la veu tornarà a la vida en una altra veu,
potser el roquisser drece els pensaments,
Potser es farà de dia, obertes les aixelles de l’enderroc: creue despert,
damunt de l’ombra de set que em crida;
i ací cremen les parets del vol al·lucinat, l’aroma del mar
i dels parentats, i d’ella, transeünt imaginari.
Els fantasmes que em miren ronquen com un tren a mitjanit.
De vegades només el rostre en la cendra de les aigües fictícies,
o el trànsit al costat de la brisa fosca que creua el tòrax.
A mitjanit un desconeix les veus invisibles de la caverna
i els cantons on crema la molsa del son.
.
. Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ 





TRANSEÚNTE IMAGINARIO




A Héctor Cacho




Tal vez nunca se fermente el rocío en la niebla, ni vuelva el viento
a la infancia entera: a cada rato se desvanece el minuto
del pájaro de la memoria, las palabras que siempre importan
pese a estar marcadas por el tiempo.
Quizás la voz vuelva a la vida en otra voz, quizás el roquedal
empine los pensamientos,
quizás amanezca, abiertas las axilas del escombro: cruzo despierto,
sobre la sombra de sed que me llama;
y ahí, arden las paredes del vuelo alucinado, el aroma del mar
y de los deudos, y de ella, transeúnte imaginario.
Los fantasmas que me miran roncan como un tren a medianoche.
A veces sólo el rostro en la ceniza de las aguas ficticias,
o el tránsito junto a la brisa oscura que cruza el tórax.
A medianoche uno desconoce las voces invisibles de la caverna
y las esquinas donde arde el musgo del sueño.

Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga

martes, 28 de mayo de 2019

A ESTONES NOMÉS VULL

Imagen FB de Pere Bessó





A ESTONES NOMÉS VULL 




Alguien busca su propia huella
Entre las alas olvidadas
Vicente Huidobro




En l’ala en ruïnes, aquelles traces oblidades de la vida.
O, potser, el temps finit. O el neguit amb una mica de fred.
Enmig de la fullaraca que hi jau,
el transitar de l’ombra que em vetla. L’atzar desert del món.
Hi ha recerques desesperades sense un bon auguri:
és atroç el plugim del calendari que ens esguita d’oblits.
La misèria trasbalsa les entranyes amb una tremolor de crueltat palesa.
És trista la resplendor desfigurada i la seua seqüela.
Algú només veu des d’una escletxa l’ofec deixat
en una golfa, o els noms mutilats de la nit;
hi ha cossos tristos que un no desitja veure en la travessia
dels almanacs, ni en la taula que ens enfosqueix de fam.
A estones només vull unes mans, sense exagerar.
Unes sabates sense sanglots i sense callositats, sense dolor.
Un terrat de bogeria sense aclaparaments per a inundar-me de vent:
a estones em perd als extrems de la pols i els ganivets.
A estones, també, la porcatera de l’alé al cor transcorregut
de l’unànime, els vells anys de la infància per a distraure’m.

Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ




A RATOS SÓLO QUIERO




Alguien busca su propia huella
Entre las alas olvidadas
Vicente Huidobro




En el ala en ruinas, aquellas huellas olvidadas de la vida.
O, acaso, el tiempo fenecido. O la desazón con algo de frío.
En medio de la hojarasca que yace ahí,
el transitar de la sombra que me vela. El azar desierto del mundo.
Hay búsquedas desesperadas sin un buen augurio:
es atroz la llovizna del calendario que nos salpica de olvidos.
La miseria trastorna las entrañas con un temblor de manifiesta
crueldad. Es triste el resplandor desfigurado y su secuela.
Alguien sólo ve desde una rendija el ahogo dejado
en un desván, o los nombres mutilados de la noche;
hay cuerpos tristes que uno no desea ver en la travesía
de los almanaques, ni en la mesa que nos anochece de hambre.
A ratos sólo quiero unas manos, sin exagerar.
Unos zapatos sin sollozos y sin callosidades, sin dolor.
Una azotea de locura sin agobios para inundarme de viento:
a ratos me pierdo en los extremos del polvo y los cuchillos.
A ratos, también, la pocilga del aliento en el corazón transcurrido
de lo unánime, los viejos años de la infancia para distraerme.
.
Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga

lunes, 27 de mayo de 2019

MURMURI DE L’OMBRA

Imagen FB de Pere Bessó





MURMURI DE L’OMBRA




Nada está sujeto a los ojos para siempre
Nada tiene lazos de leyenda a través del murmullo
Sólo tu sombra da el destino y despierta la caverna.
Vicente Huidobro




Calle davant de l’efímer del xàfec. Davant del murmuri de l’aigua corcada i la seua templa de recer efímer. A l’espill no hi ha llegendes, sinó efímeres ombres que es beuen al pouet d’una caverna incerta. Uns ulls que solfegen les al·lucinacions. O ritus que sufoquen les immutacions. “Entre els núvols mullats de les meues llàgrimes”, va la veu de la meua ombra deplorable. Destorba el cos després de sentir-se negror; ací, ens despullem de tot el que s’esdevé, ens desvestim, discretament per no alçar sospites. De qualsevol manera escandalitzem els ecos dels matins i posterguem la cendra: a la mà del braser, cap perennitat no és infal·lible.

Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduïr en català per PERE BESSÓ





MURMULLO DE LA SOMBRA




Nada está sujeto a los ojos para siempre
Nada tiene lazos de leyenda a través del murmullo
Sólo tu sombra da el destino y despierta la caverna.
Vicente Huidobro




Callo ante lo efímero del aguacero. Ante el murmullo del agua carcomida y su sien de cobija efímera. En el espejo no hay leyendas, sino efímeras sombras que se beben en el pocillo de una caverna incierta. Unos ojos que solfean las alucinaciones. O ritos que sofocan las inmutaciones. “Entre las nubes mojadas de mis lágrimas”, va la voz de mi sombra deplorable. Estorba el cuerpo después de sentirse negrura; aquí, nos despojamos de todo lo que sucede, nos desvestimos, con discreción para no levantar sospechas. De cualquier manera escandalizamos los ecos de las mañanas y postergamos la ceniza: en la mano del brasero, ninguna perennidad es infalible.
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Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga

domingo, 26 de mayo de 2019

TRENCAMENT DE L’ÀNIMA

©Pintura de ©Pintura de Joan Mitchell






TRENCAMENT DE L’ÀNIMA




Caigo de mi alma.
Y me rompo en pedazos… sobre el invierno;
Vicente Huidobro




I de sobte, sagnen les pústules de la veu: no hi ha antídots per a l’ànima quan els abscessos designen el disbarat i un desperta pàl·lid de carns i amb algaravies trencades. Al costat dels hiverns fosos del crit, la sospesada veritat de les endevinalles, el trastorn de la pluja a les temples, els desenterraments a comptagotes d’un bocí d’estigmes. Caic tancat de mans com el llapis de cera de la vesprada, lívid de suors foscos, i caretes insolents en l’altra galta. Potser, sense cap formalitat, jugaré amb les puntes d’ungles de les paraules, amb cadascuna de les ferides rentades. Al final, només m’aferre a l’aigua ploguda en el suny dels pressentiments.
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Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ




ROTURA DEL ALMA




Caigo de mi alma.
Y me rompo en pedazos… sobre el invierno;
Vicente Huidobro




Y de pronto, sangran las pústulas de la voz: no hay antídotos para el alma cuando los abscesos designan el desatino y uno despierta pálido de carnes y con rotas algarabías. Junto a los inviernos derretidos del grito, la sopesada verdad de los acertijos, el trastorno de la lluvia en las sienes, los desentierros a cuentagotas de un bocado de estigmas. Caigo cerrado de manos como la crayola de la tarde, amoratado de sudores oscuros, y antifaces insolentes en la otra mejilla. Quizás, sin mayor formalidad, juegue con los pedazos de uñas de las palabras, con cada una de las heridas lavadas. Al final, sólo me aferro al agua llovida en el ceño de los pálpitos.
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Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga
©Pintura de ©Pintura de Joan Mitchell