domingo, 22 de noviembre de 2020

ANDRÉ CRUCHAGA, POETA MULTIFACÉTICO Y DE INNOVACIÓN ESTÉTICA

 

André Cruchaga




ANDRÉ CRUCHAGA, 

POETA  MULTIFACÉTICO

Y DE INNOVACIÓN ESTÉTICA


 

 

Han sido innumerables los tratados sobre la versificación desde la poética de Aristóteles,  según él, esta surge porque el hombre tiende a descifrar e imitar la realidad y también por la existencia del ritmo y de la armonía. Surgiendo así la poesía o sea el arte de imitar a través del lenguaje. Señalando que no es lo mismo escribir literatura, que escribir ciencia o historia, expresando:       No corresponde al poeta decir lo que ha sucedido, sino lo que podría suceder, esto es, lo posible según la verosimilitud o la necesidad.  En efecto, el historiador y el poeta no se diferencian por decir las cosas en verso o en prosa”:  “Por eso también la poesía es más filosófica y elevada que la historia, pues la poesía dice más bien lo general y la historia, lo particular”. Ejm.

 (“Exploración interminable”, de André Cruchaga)   

Solo busco el cauce para llegar al río porque ahí se junta la serenidad sin límites,

La luz honda y líquida, la fusión amorosa con la tierra. Quiero acceder a la dulce

infancia del tiempo, a la glosa del silencio y meditar, acaso, el camino interior del alba.


El “Dualismo ontológico” de Platón, representado por el mundo sensible, de los sentidos o de la apariencia y el mundo inteligible, de la realidad o de la razón; que bien lo representa en el mito de “La Caverna”, Este se pone de manifiesto en la poética de André Cruchaga, en la división de esas dos dimensiones del mundo, donde se aprecian las cosas según sus propias vivencias o mundologías y que van mutando de acuerdo con el ferrocarril de experiencias  que los transporta por diferentes parajes y los lleva a muchas estaciones que hacen adquirir nuevos estilos, aunándose a múltiples niveles de conocimiento, la confrontación con diversos acontecimientos, las formas como han calado en su psiquis y como estos se han sabido manejar. Ejem.

 

(A: Roque Dalton,  de André Cruchaga)

Los ángeles terrenales piensan: abren vidas

Y saben morir soportando el universo.

Los ángeles de alguna manera se confunden con los locos:

No ríen aunque pinten de sed la vida

Y griten desde las entrañas de su propio río.

Hay grandes verdades en la sal del rito.

 

La obra individual, multifacética e innovadora  de André Cruchaga, implica  interpretación histórica con múltiples cambios y aporta elementos distintos a los precedentes en la literatura salvadoreña. Se aprecia en ella, ruptura con normativas estéticas, relativos cambios de puntos de vista, sin anular las huellas patrimoniales de un pensamiento mágico-religioso,  orígenes clásicos, líricos,  románticos e influencia de la posmodernidad y movimientos de vanguardia en su devenir literario de más de treinta poemarios publicados hasta la fecha. Apreciándose el Dadaísmo propuesto por Hugo Ball y representado por Tristán Tzara, con desafío directo a lo establecido, contradiciendo los criterios  racionales del positivismo y caracterizado por rebelarse a  convencionalismos  Ejem.

       

  “Viejos embarcaderos” (Fragmento) de André Cruchaga)                                                                            Estos viejos embarcaderos acaban por ser más que mis insomnios,
más que todas las décadas juntas del espesor,
más que las pezuñas imposibles de los litorales, y la rigidez de la obediencia,
más que los crujidos alineados de los tropeles y sus encrespados ijares,
más que todos los días inocentes que posee el viento.

 

            El surrealismo, nominado así en 1917  por Guillaume Apollinaire y establecido por André Bretón, varios años después, manifestando un movimiento  estético que utiliza el fluir de la consciencia y elementos oníricos basado en teorías psicoanalíticas que procuran mostrar el funcionamiento del subconsciente, invalidando  cualquier control racional. Ejm:

 

(“Prólogo al Tránsito” de André Cruchaga)

Entrado al bosque de la noche, los códigos del aullido

sobre las aceras, la tormenta insomne sobre las cejas,

hundido en la escarcha del viento:

siempre el reloj marca los círculos del eclipse, la curva aritmética

de los zapatos, las semillas que luego se convierten en epitafio.

 

Se infiltra en el futurismo de Filippo Tommaso Marinetti, que crea un Parteaguas con la estructura estética instaurada, fragmentando algunos  valores poéticos, requiriendo técnicas dinámicas con  cualidades  espirituales, tecnológicas, políticas y culturales. André Cruchaga es un volcán apacible pero con una combustión interna que al erupcionar, genera transformaciones en sus representaciones lingüísticas y semánticas,  creando sorpresa, estupor, escepticismo, incertidumbre y mutabilidad en sus lectores, pero al adentrarse en sus creaciones y analizar sus imágenes se advierte entropía en un cosmos de probabilidades y relatividad.

 

(Eternidad del infinito. De André Cruchaga)

“Hoy me despojo de las palabras y el espejo, de los cestos de basura con sus escondrijos,

del mundo de antes y del de ahora: miro la lágrima que desemboca como una maquinaria y pienso allá, en un mundo sin huesos, en una eternidad salpicada de rocío y no de odios. Solo se necesita un

poquito de humanidad”.

 

El existencialismo es una corriente sostenida por Soren Kierkegaart y Friedrich Nietzsche que enuncia una visión filosófica centrada en el individuo y las experiencias subjetivas fenomenológicas del mismo, concluyendo que  la existencia precede a la esencia que la realidad  antecede al pensamiento y la voluntad se antepone al pensamiento. Ejem.

 

(Al poeta Luis de Góngora.  De André Cruchaga)

Tan breve vida y a menudo ciega.

Largo silencio el llanto rapaz que la convida.

Falsa libertad cuando la saeta hiere las venas

y la vida yerra sobre hojarasca de tierra

 

            El Creacionismo de Vicente Huidobro, con un espacio e imaginario disímil y una creación cósmica diferente, atrevida, autónoma y también la influencia de otros colectivos como: “La Generaciones del 98” y “La Generación del 27” en España, así como “La Generación Comprometida”, en El Salvador, estos fueron otros de sus referentes.  Ejm.

 

(“Monólogo en el traspatio” de André  Cruchaga)

Sobre el talpetate del litoral insomne, el lenguaje en su propio naufragio,

la sal en su tormenta opaca, el soliloquio del seseo, la fuerza centrífuga

de la fogata a deshora del tiempo.

 

Al analizar la prolífica obra poética de André Cruchaga, podemos observar su pasión rebosada por la literatura, que no escatima tiempo ni espacio para ponerse en contacto con  la lectura y plasmar sus propios pensamientos ante acontecimientos distópicos, embarcándose en aguas tumultuosas, que advierte sobre los peligros potenciales de las ideologías prácticas, donde hay desasosiego, dolor, impotencia, terror, nostalgia,  soledad y muerte. También lo hemos podido admirar zambulléndose en las diáfanas aguas de cenotes sagrados, en las que encontramos espiritualidad, amor en sus diferentes dimensiones, ternura, humanismo, solidaridad, caballerosidad,  nobleza, respeto,  y muchos más valores que buscan reivindicara a  la historia y a la humanidad,

 

(“Renunciamiento” de André Cruchaga)

Algunas veces asusta el sigilo, mientras un espejo de luz desarma la oscuridad del poema.

Tu piel dejó en mis manos, todo el mar de mis días adolescentes: miro tu cuerpo y el mar

en sonidos. (El muelle alto cerca de mi boca). Ahora en la calma del olvido.

 

Como bien lo expresa la socióloga, escritora, poeta, pintora, música y editora chilena, Cándida Pedersen, quien ha elaborado varios prólogos y vertido opiniones sobre la creatividad estética de nuestro autor: “La  literatura de André Cruchaga, es un océano lleno de humanidad, es el espejo donde se refleja la inteligencia con la esencia de su alma, es un lindo jardín para la mirada y la curiosidad del lector, además André Cruchaga, es un guerrero ante las adversidades del mundo, incentivándonos a meditar entre el bien y el mal, encontrando luz en los amaneceres oscuros de la duda.”

 

 

 

MAE: Ana Mercedes Cañadas

Maestra, escritora y poeta


FONÈTICA DE L’OMBRA│ FONÉTICA DE LA SOMBRA

 

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FONÈTICA DE L’OMBRA

 

 

Al so de les parets mudes i esgotades, dolga la fonètica

de les ombres: l’intangible de la gola es trenca

en l’absolut d’una cadira buida,

en aquesta permanència en la fuga del desembastament d’un trau adust.

Cada vendaval suposa un punt en la tempesta,

Una flassada petrificada en la pols, una butxaca d’aliacrans,

la blanca negritud que perfora les múltiples finestres del pit.

Damunt del teulat els ossos ebris de les ulleres: els trens

ancorats del vinagre i els espills,

—en fi, tots aquests llocs esquerdats, invisibles, a punt

d’apagar el cresol en el seu destí de sutge ofegat.

.

Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ

 

 

 

FONÉTICA DE LA SOMBRA

 

 

En el sonido de las paredes mudas y agotadas, duela la fonética

de las sombras: lo intangible de la garganta se rompe

en el absoluto de una silla vacía,

en este permanecer en la fuga del deshilván de un ojal adusto.

Cada vendaval supone un punto en la tormenta,

una cobija petrificada en el polvo, un bolsillo de alacranes,

la blanca negritud que perfora las múltiples ventanas del pecho.

Sobre el tejado los huesos ebrios de las ojeras: los trenes

anclados del vinagre y los espejos,

—en fin, todos esos lugares agrietados, invisibles. a punto

de apagar el candil en su destino de ahogado hollín.

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Del libro: “Invención de la espera”, 2020

©André Cruchaga


sábado, 21 de noviembre de 2020

AÇÒ SEMBLA ETERNITAT│ ESTO PARECE ETERNIDAD

 

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AÇÒ SEMBLA ETERNITAT

 

 

Escolte, en l’espera, la ronca nuesa del coixí

i el fred que des de lluny passa.

A la nit em xiuxiueja la respiració de l’alba i el dimoni

de l’absència i la pobresa amb totes les seues impostures.

Mai no ha estat fàcil vestir-me amb els buits mortuoris

d’una llàgrima, o amb l’avidesa d’una llum tardívola.

Ara resulta innecessària la vehemència dels jardins

quan el temps vessa la seua grisa gentada de boira.

Ara, dic, amb el seu puny de mortalla,

els murs florits sequen en diademes les aigües de les estacions.

Dins d’aquestes quatre parets sembla certa l’eternitat,

com la fúria dels canelobres a l’ombra de l’espill.

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Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ

 

 

 

ESTO PARECE ETERNIDAD

 

 

Escucho, en la espera, la ronca desnudez de la almohada

y el frío que desde lejos se sucede.

A la noche me susurra la respiración del alba y el demonio

de la ausencia y la pobreza con todas sus imposturas.

Nunca ha sido fácil vestirme con los vacíos mortuorios

de una lágrima, o con la avidez de una luz tardía.

Ahora resulta innecesaria la vehemencia de los jardines

cuando el tiempo derrama su gris gentío de niebla.

Ahora, digo, con su puño de mortaja,

los muros de moho secan en diademas las aguas de las estaciones.

Dentro de estas cuatro paredes, parece cierta la eternidad

al igual que la furia de los candelabros en la sombra del espejo.

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Del libro: “Invención de la espera”, 2020

©André Cruchaga


TRASBALSAMENT DEL TEMPS│ DESQUICIO DEL TIEMPO

Imagen FB de Pere Bessó




TRASBALSAMENT DEL TEMPS

 

 

No sé si serà demà el mateix somni que s’esdevé del passat.

Potser estarà tancada la porta ací, o només serà una set silenciosa,

un temps que passa en la gola,

una llengua d’ossos en la llinda de la sotsobra,

una llavor lenta tremolant en els ulls com una bèstia.

Què puc dir quan cansa el temps acumulat

i la lluna s’avinagra enmig de la nit: sempre estic

sense caminar, encara que marxe sota la pluja d’un espantall.

Al costat de la cendra mòlta de les espigues,

el somni dessagnat de la son i la seua màscara d’espills de fum.

A aquesta pobresa de tendror s’uneix, el desballestament dels anys

cecs i la ferida que s’empolsega en la penombra.

També aquesta mena de rellotge i el seu estrany baf de vetla.

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Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ

 

 

 

DESQUICIO DEL TIEMPO

 

 

No sé si será mañana el mismo sueño que deviene del pasado.

Quizás esté cerrada la puerta aquí, o solo sea una sed silenciosa,

un tiempo que sucede en la garganta,

una lengua de huesos en el dintel de la zozobra,

una semilla despaciosa temblando en los ojos como una bestia.

Qué puedo decir cuando cansa el tiempo acumulado

y la luna se envinagra en medio de la noche: siempre estoy

sin andar aunque camine bajo la lluvia de un espantapájaros.

Junto a la ceniza molida de las espigas,

el sueño desangrado del sueño y su máscara de espejos de humo.

A esta pobreza de ternura se une, el desquicio de los años

ciegos y la herida que se empolva en la penumbra.

También esta suerte de reloj y su extraño ijillo de velorio.

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Del libro: “Invención de la espera”

©André Cruchaga