jueves, 14 de mayo de 2020

APRENSIÓ

Imagen FB de Pere Bessó





APRENSIÓ




Atrapado en el centro de un campo en silencio
Mientras transcurre el calor de las horas
Philip Larkin




Jo em quede amb les bombolles de llum dels ulls i l’èter negre dels minuts que recorren a mans salves cada lament o fúria que ix de la boca. Cada vegada m’aboque a la desconfiança de sang i portes, a l’onatge trencadís del vent: en la tempesta, un pòster de crispacions mossega la gola, de vegades la calma que dóna una cambra buida. De vegades una mosca damunt d’un matalàs atordit. De vegades només vull un somriure per a ser feliç, un somriure lent per a cobrir totes les taques de les parets.





APRENSIÓN




Atrapado en el centro de un campo en silencio
Mientras transcurre el calor de las horas
Philip Larkin




Yo me quedo con las burbujas de luz de los ojos y el éter negro de los minutos que recorren a mansalva cada lamento o furia que sale de la boca. Cada vez me asomo a la desconfianza de sangre y puertas, al oleaje quebradizo del viento: en la tempestad, un póster de crispaciones muerde la garganta, a veces la calma que da una habitación vacía. A veces una mosca sobre un colchón aturdido. A veces solo quiero una sonrisa para ser feliz, una sonrisa lenta para que cubra todas las manchas de las paredes.
.
Del libro: Umbral de la sospecha, 2020.
©André Cruchaga

miércoles, 13 de mayo de 2020

ESTRÈPITS

Imagen FB de Pere Bessó






ESTRÈPITS




En la orilla del mar todo son estrechas franjas horizontales, el mundo
reducido a unas cuantas líneas largas y rectas que se aprietan
entre el cielo y la tierra.
John Banville




Al llarg somni dels litorals, les fotografies del capvespre a l’horitzó. En un món caduc com els espills trencats del cerç, només el tall del terror als ulls el crit del qual ressona en els meus albellons. Em resistesc a la soledat errant del cel, a l’abandonament de la rosada als peus, a les xanques que mai no foren tramvia o finestra. (En aquesta terra balba, em conforme amb imaginar el somni que somies, o sentir onsevulga que estiguem, el desdejuni de la teua veu terrestre, o les andanes on reia el silenci, o les gotetes de la teua saliva com un ocell al pit.)
.
Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ





ESTRÉPITOS




En la orilla del mar todo son estrechas franjas horizontales, el mundo
reducido a unas cuantas líneas largas y rectas que se aprietan
entre el cielo y la tierra.
John Banville




En el largo sueño de los litorales, las fotografías del atardecer en el horizonte. En un mundo caduco como los espejos quebrados del cierzo, solo el filo del terror en los ojos cuyo grito resuena en mis calcañales. Me resisto a la soledad errante del cielo, al abandono del rocío en los pies, a las zanjas que nunca fueron tranvía o ventana. (En esta tierra aterida, me conformo con imaginar el sueño que sueñas, o sentir adondequiera que estemos, el desayuno de tu voz terrestre, o los andenes donde reía el silencio, o las gotitas de tu saliva como un pájaro en el pecho.)
.
Del libro: Umbral de la sospecha, 2020.
©André Cruchaga

martes, 12 de mayo de 2020

DECADÈNCIA

Imagen FB de Pere Bessó





DECADÈNCIA




Caminem per aquest silenci de braços buscant una sendera.
Davant de la rosa de la son que ens colpeja, els somnis acorralats
al carrer, les pors que udolen en els porus.
Furgue en la premsa del nauseabund, cave en la indiferència,
en el sord temps dels ulls del llenguatge. En el dantesc.
Un clavell fosc en la llum es fa escuma. Es fa aflicció.
(Un dia em somiares en la costra alambinada de la còpula:
un dia insomne i trist, de desballestaments i paradoxes, de gotetes
de mort en les cistelles de les verdures.)

Sobrevivim a la cacera de la nit, entre setges, màscares
i vociferacions: al pit, el calendari apedaçat
dels morts i la sempre fila índia dels finestrons.
.
Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ





DECADENCIA




Caminamos en este silencio de brazos buscando un sendero.
Ante la rosa del sueño que nos golpea, los sueños acorralados
en la calle, los miedos que aúllan en los poros.
Hurgo en la presa de lo nauseabundo, cavo en la indiferencia,
en el sordo tiempo de los ojos del lenguaje. En lo dantesco.
Un clavel oscuro en la luz se hace espuma. Se hace aflicción.
(Un día me soñaste en la costra alambicada de la cópula:
un día insomne y triste, de desquicios y paradojas, de gotitas
de muerte en los canastos de las verduras.)

Sobrevivimos a la cacería de la noche, entre asedios, máscaras
y vociferaciones: en el pecho, el calendario remendado
de los muertos y la siempre fila india de los postigos.
.
Del libro: Umbral de la sospecha, 2020.
©André Cruchaga

lunes, 11 de mayo de 2020

DEMOLICIONS

©Pintura de Vladimir Dukholnikov






DEMOLICIONS




Enderroque la rosa blanca parida pel coll de les finestres,
enderroque els dies verds de les promeses que s’agiten en dolor,
enderroque els paraigües grocs que serveixen d’amulet i pengen
de l’orella com una oreneta,
enderroque la vena de pesadesa que obrin els espills emboçats
en l’efímer, en aquesta màscara d’ocàs de l’alba,
enderroque la humitat de les randes i la seua abella planyívola, la mirada
atiada per l’absència d’un verb, la malenconia d’un bordell,
enderroque el tango de la fulla que mai no fou ocell
en la incertesa, ni peix en la llibertat de les aigües del mar,
enderroque la pell arrelada en la meua pell, encara que faça mal l’espellament,
mai la quartella de fang gratuïta en les meues sabates,
enderroque cada sospir en els monyons de la meua ànima: la destral magola
els cossets i la mosca perduda en la sang,
enderroque els camins i aquest dolor de sexe en l’hivernacle.
Al capdavall ja estan desnonats els ràfecs de la mirada.
.
Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ





DEMOLICIONES




Derribo la rosa blanca parida por el cuello de las ventanas,
derribo los días verdes de las promesas que se agitan en dolor,
derribo los paraguas amarillos que sirven de amuleto y cuelgan
de la oreja como una golondrina,
derribo la vena de pesadumbre que abren los espejos embozados
en lo efímero, en esa máscara de ocaso del alba,
derribo la humedad de los encajes y su abeja lastimera, la mirada
atizada por la ausencia de un verbo, la melancolía de un burdel,
derribo el tango de la hoja que nunca fue pájaro
en la incertidumbre, ni pez en la libertad de las aguas del mar,
derribo la piel enraizada en mi piel aunque duela el desollamiento,
nunca la cuartilla de barro gratuita en mis zapatos,
derribo cada suspiro en los muñones de mi alma: el hacha magulla
los corpiños y a la mosca perdida sobre la sangre,
derribo los caminos y este dolor de sexo en invernadero.
Al cabo ya están desahuciados los aleros de la mirada.
.
Del libro: Umbral de la sospecha, 2020.
©André Cruchaga
©Pintura de Vladimir Dukholnikov