jueves, 11 de julio de 2019

MIRATGE CRUCIAL

Imagen FB de Pere Bessó




MIRATGE CRUCIAL




Sempre fa olor allà al mar agitat de les gavines. Al murmuri atroç
i fumejant de l’escuma. Al darrer minut de la sal diluïda.
Puja i baixa l’ombra de l’escuma.
El lletreig dels penyals, desgasta la meua boca efímera, l’orgasme
polsant dels corals,
la sufocació del cos a l’hora dels desajustaments hormonals.
Cap als raconets de la respiració, la tomba de pedra
dels vaixells, i la darrera queixalada.
A vegades només semble un navegant solitari de la desmemòria.
La meua sort crema en les aigües gelades de la desmesura, en la nit
que em bufeteja i torna moradenques les meues temples.
Sempre resulta estrany el càncer de la tristesa i la seua manca de vergonya.
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. Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ





ESPEJISMO CRUCIAL




Siempre huele allí al mar agitado de las gaviotas. Al rumor atroz
y humeante de la espuma. Al minuto último de la sal diluida.
Sube y baja la sombra de la espuma.
El deletreo de los peñascos, desgasta mi boca efímera, el orgasmo
pulsante de los corales,
el sofoco del cuerpo a la hora de los desajustes hormonales.
Hacia los pequeños rincones de la respiración, la tumba de piedra
de los barcos, y la dentellada postrera.
A veces sólo parezco un navegante solitario de la desmemoria.
Mi suerte arde en las aguas heladas de la desmesura, en la noche
que me abofetea y amorata mis sienes.
Siempre resulta extraño el cáncer de la tristeza y su descaro.
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Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga

miércoles, 10 de julio de 2019

PAÍS DENS

Imagen FB de Pere Bessó





PAÍS DENS




Cuando las piedras oyen mi paso
Sienten una ternura que les ensancha el alma
Vicente Huidobro




Allà en les maçoneries del cel els pòlips cecs de la història
i les pòlisses dels punts cardinals.
Entre les escletxes de les ciutats, les hores absurdes
de les alarmes i els compassos envinagrats dels delinqüents:
un s’acostuma a les fotografies de sal de la negror,
a l’atalaia despentinada de les diademes,
als corredors foscos que galopen en el desert de la condemna.
Sempre és desafiament deixar de profanar la memòria que s’alça
Entre dates, balcons, vents, ombres, somnis.
Tot és malament quan un veu la humanitat en el taulellet del cresol,
entre crits i angoixats silencis i edats roges que abracen
refugis, ací on no canvien las ambigüitats.
D’una punta a l’altra, la ciutat i el mercat del crim.

Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ
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PAÍS DENSO




Cuando las piedras oyen mi paso
Sienten una ternura que les ensancha el alma
Vicente Huidobro




Allá en las mamposterías del cielo los pólipos ciegos de la historia
y las pólizas de los puntos cardinales.
Entre los resquicios de las ciudades, las horas absurdas
de las alarmas y los compases envinagrados de los delincuentes:
uno se acostumbra a las fotografías de sal de la negrura,
a la atalaya despeinada de las diademas,
a los pasillos oscuros que galopan en el desierto de la condena.
Siempre es desafío dejar de profanar la memoria que se alza
entre fechas, balcones, vientos, sombras, sueños.
Todo está mal cuando uno ve la humanidad en el tile del candil,
entre gritos y acongojados silencios y edades rojas que abrazan
refugios, ahí donde no cambian las ambigüedades.
De un extremo a otro, la ciudad y el mercado del crimen.
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Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga


martes, 9 de julio de 2019

DESCENS DEL TEMPS

Imagen FB de Pere Bessó





DESCENS DEL TEMPS




Es la hora en que los peces atentos como frutos de paciencia
Escuchan descender el tiempo al fondo del agua
Vicente Huidobro




En un davantal d’impossibles, el peix tímid que mor en la seua pròpia destrucció. Encara que l’aigua ens xiuxiuege els oblits, continua el declivi del fang en la memòria. Als trossets de record dels ulls, l’atroç tendresa de les devastacions i les cobdícies que nuen l’alé. Al final del descens acaba la llum de les més serenes pol·lucions. Ara, es necessita candor per a llegir les turbulències de les butxaques, o deixar que el bassal arruïne totes les hores de l’horòscop. Potser, postrat, podré llegir les vesprades ardents en un bordell embrutit de malenconia.
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Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ





DESCENSO DEL TIEMPO




Es la hora en que los peces atentos como frutos de paciencia
Escuchan descender el tiempo al fondo del agua
Vicente Huidobro




En un delantal de imposibles, el pez tímido que muere en su propia destrucción. Aunque el agua nos susurre los olvidos, sigue el declive del barro en la memoria. En los trocitos de recuerdo de los ojos, la atroz ternura de las devastaciones y las codicias que desnudan el aliento. Al término del descenso termina a luz de las más serenas poluciones. Ahora, hace falta candor para leer las turbulencias de los bolsillos, o dejar que la ciénaga arruine todas las horas del horóscopo. Tal vez, postrado, pueda leer las tardes ardientes en un burdel embrutecido de melancolía.
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Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga

lunes, 8 de julio de 2019

ESTRANYESES

Imagen FB de Pere Bessó





ESTRANYESES




Todo es igual con la diferencia
De un pequeño paraíso ofrecido a la impaciencia
Vicente Huidobro




Res no és diferent a la boirina en els meus ulls i al niu d’ànsies de l’ocell que es llança com un meteor. No menys cert és l’hivern dels molls, a l’hivern. La impaciència ens fa mudar els minuts, l’escuma gran des de la que parlen els ulls. Entre tants hiverns es dessagna el meu alé: només resta el cel entumit en algun telescopi de paraigües. Tota la vida és igual als trens del judici final. És estrany, de sobte, l’espill tirat al foc de l’humà, a tots aquests segles de greixum en les genives.
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Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ





EXTRAÑEZAS




Todo es igual con la diferencia
De un pequeño paraíso ofrecido a la impaciencia
Vicente Huidobro




Nada es diferente a la neblina en mis ojos y al nido de ansias del pájaro que se lanza como un meteoro. No menos cierto es el invierno de los muelles, al invierno. La impaciencia nos hace mudar los minutos, la espuma grande desde la que hablan los ojos. Entre tantos inviernos se desangra mi aliento: sólo queda el cielo entumecido en algún telescopio de paraguas. Toda la vida es igual a los trenes del juicio final. Es extraño, de pronto, el espejo tirado al fuego de lo humano, a todos estos siglos de mugre en las encías.
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Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga