sábado, 12 de noviembre de 2011

RESPIRACIÓ/RESPIRACIÓN-COMENTARIO Y TRADUCCIÓN DE PERE BESSÓ


Quant poguí beure antany, no ho sé; ara, tanmateix, ara ascendeix la llum a la feina de les temples,
puja el tacte sobre la fruïció del solc, ascendeix la veu.
Espere el feix de sol damunt dels ametlers del meu quadern.
Imagen tomada de Miswallpapers.net





RESPIRACIÓ/RESPIRACIÓN-COMENTARIO Y TRADUCCIÓN DE PERE BESSÓ



Querido André:

Excelente la vibración del espíritu lírico en esta suerte de autobiografía. Insisto en los mecanismos que te señalaba en el anterior emilio respecto del poema que inauguraba la traducción de esta serie a lo que veo con vocación de poemario. Es deliciosa tu identificación de respiración y lectura, al unisono. Y el tiempo del placer amoroso de leer. Y el canto y explosión de los sentidos en las estaciones. Como deliciosa es la aceptación del destino de poeta y del acto de la creación poética, el cumplimiento de la escritura en el cuaderno como el almendro cuya flor fructifica. Y es que las metáforas del leer/escribir/respirar, en definitiva del vivir poesía y vida, se suceden reanimando/reescribiendo a sabiendas los núcleos de viejos topos, como el alba o el camino, junto a insistencias de tu cosecha, tal esa alacena, cuya eufonía, sentido y símbolo te son tan propios...

Y sólo te comentaré una voz que hizo las delicias de mi infancia. La focha o foja -fotja en catalán valenciano- ave de antiguos juegos de niños y que ha dado lugar entre nosotros a la expresión ser un fotja, ser perezoso, remolón, lento y un tanto miedica...
Reitero, André, mi felicitación.
Un abrazo,
Pere



RESPIRACIÓ



Comencí a respirar quan m'acostí als llibres, còmplices remots del vol, fotges creades per a encegar la meua matèria: sí, ací la respiració sencera, la claror a la bossa de l'alba, les dues estacions de música que tenim en el tròpic, la sencillesa de les lluernes a la vora del penyal del camí. Un dia s'obriren els porus a la llum; fou llum tot el resplendor de la tinta, l'ombra enlluernadora del melic, penjada del forcó del temps. La meua primera lectura la fiu al voltant del ventúria del desig: visc creixent en la set dels sentits, la meua boca, la teua boca, cremen en cada branca del foc, en la trementina sediciosa de la ment. A sobre la sequera del calendari, erigisc oracles de sucre, hi alçà, en les estovalles, l'ocell del pi de la respiració. Quant poguí beure antany, no ho sé; ara, tanmateix, ara ascendeix la llum a la feina de les temples, puja el tacte sobre la fruïció del solc, ascendeix la veu. Espere el feix de sol damunt dels ametlers del meu quadern. Espere l'armari de paret de la claror, encara que sàpia que mai no arribarà. T'espere tot i saber que els meus passos s'apressen: hi ha destins que hom anticipa al bell mig de la brisa…

Baratària, novembre de 2011





RESPIRACIÓN




Empecé a respirar cuando me acerqué a los libros, cómplices remotos del vuelo, fojas creadas para deslumbrar mi materia: sí, aquí la respiración toda, la claridad en el bolso del alba, las dos estaciones de música que tenemos en el trópico, la sencillez de las luciérnagas junto al peñón del camino. Un día se abrieron los poros a la luz; fue luz todo el resplandor de la tinta, la sombra deslumbrante del ombligo, colgada del horcón del tiempo. Mi primera lectura la hice sobre el ventarrón del deseo: vivo creciendo en la sed de los sentidos, mi boca, tu boca, arden en cada rama del fuego, en la trementina sediciosa de la mente. Sobre la sequía del calendario, erijo oráculos de azúcar, levantó allí, en el mantel, el pájaro del pino de la respiración. Cuánto pude beber antes, no lo sé; ahora, sin embargo, ahora sube la luz a la faena de las sienes, sube el tacto sobre la fruición del surco, sube la voz. Espero el racimo de sol sobre los almendros de mi cuaderno. Espero la alacena de la claridad, aun cuando sé que nunca llegará. Te espero a sabiendas que mis pasos se aligeran: hay destinos que uno anticipa en medio de la brisa…

Barataria, noviembre de 2011

lunes, 7 de noviembre de 2011

ALLÀ A TAULA , AMB FORATS A LES ESTOVALLES/ALLI EN LA MESA, CON AGUJEROS LOS MANTELES-COMENTARIO Y TRADUCCIÓN, PERE BESSÓ


Imagen de André Cruchaga




ALLÀ A TAULA , AMB FORATS A  LES ESTOVALLES/ALLI EN LA MESA, CON AGUJEROS LOS MANTELES-COMENTARIO Y TRADUCCIÓN, PERE BESSÓ



Querido Andre:


Felicitaciones!

Un excelente poema en prosa que muestra cuán baladí es, en ocasiones, la discusión sobre las fronteras o límites de la prosa y la poesía. Acá no se trata de mayor o menor abstracción a la hora de los elementos narrativos. Y ni siquiera hay -todo lo contrario- una tendencia deliberada al prosaísmo, de lo que si hacen gala no pocos poetas, por miedo a que se les desautorice por líricos, o por mala conciencia social, que también los hay, como si la lírica, la alta lírica no fuera, no pudiera ser verdadera poesía social. O poesía social verdadera. tampoco serviría para mucho el método cuantitativo de la narratividad, como si lo externo, la tercera persona, el eje del pasado como predominante tiempo narrativo o la ocultación del yo lírico no se dieran -y abundantemente en la poesía. Y más en la tuya. Y, sin embargo, se mueve la sustancia poética tan a gusto en el párrafo largo propio de la prosa. ¿Qué se dirá, qué dirán tus lectores cuando el día menos pensado se encuentren con poemas de idéntica factura pero, además, con la contravoz de tus cursivas y, por si fuera poco, la aparición del diálogo (y acá incluyo las distintas maneras del monólogo interior)?





ALLÀ A TAULA , AMB FORATS A LES ESTOVALLES




La nostra taula, amb forats a les estovalles; però hi havia mans pietoses, mans de ros, i prou sal i sucre al somriure; ara ens creixen les aigües trencades del desendreçament, el celler com un sarcòfag de nostàlgies. Anàrem, a poc a poc, entrant al parrac de l'extermini del sossec; el pa amb verdet de les llànties forní de fongs els llençols, damunt de la pell, els troncs de l'alé, el jute vernissat dels arrels, la fosca tempesta de l'escòria, la dimensió del fem en el somni. Cada vegada la pobresa anà calcinant els nostres somnis, fins al punt d'esdevindre ombres miserables, portes de fosques pedres; quan tornàrem a les claus, haguérem de lluitar contra el rovell i a gosades que no poguérem obrir el pany. Allà, a taula, els maldecaps del temps, l'acaçament dels fantasmes. La resta, les sabates afonades en les frontisses del fang, la claror que ens ofega als cementeris.




ALLI EN LA MESA, CON AGUJEROS LOS MANTELES





Nuestra mesa, con agujeros los manteles; pero había manos piadosas, manos de rocío, y suficiente sal y azúcar en la sonrisa; ahora nos cunden las aguas rotas del desaliño, el tabanco como un sarcófago de nostalgias. Fuimos, poco a poco, entrando al harapo del exterminio del sosiego; el pan con moho de las lámparas, cundió de hongos las sábanas, sobre la piel, los troncos del aliento, el yute barnizado de las raíces, la oscura tempestad de la escoria, la dimensión del estiércol en el sueño. Cada vez la pobreza fue calcinando nuestros sueños, al punto de volvernos sombras miserables, puertas de oscuras piedras; cuando volvimos a las llaves, tuvimos que luchar contra la herrumbre y, desde luego, no pudimos abrir la cerradura. Allí, en la mesa, los dolores de cabeza del tiempo, la persecución de los fantasmas. Lo demás, son los zapatos hundidos en las bisagras del fango, la claridad que nos ahoga en los cementerios.

martes, 1 de noviembre de 2011

EL POEMA/EL POEMA, TRADUCCIÓN Y SINOPSIS, PERE BESSÓ


Qui es desvetlla en el somni anticipat, en la matèria madura
de l'alé? Quins morts es desdiuen en cada quiasme,
o en la hipèrbole de l'assetjament, l'apòcope dels peixos que gemequen
solitaris en l'aigua acumulada dels mocadors?
Imagen tomada de Miswallpapers.net





EL POEMA/EL POEMA, TRADUCCIÓN Y SINOPSIS, PERE BESSÓ



Querido André:

Tu texto poético es una auténtica reflexión acerca no de la substancia que vaga por los confines del mundo, la poesía desde la 'revolución romántica', sino del artefacto o artificio de la escritura que llamamos poema, elemento concreto y singular con que materializamos aquella substancia creacional pero difícilmente expresable, como no sea por meras tautologías o definiciones analógicas, que al cabo no son sino meras asociaciones más o menos atinadas y profundas. Un texto, pues, El poema, que reflexionando sobre sí mismo acude a los aledaños y redondeos para evitar el peligro del poema sobre el poema mismo, a la manera de los mal llamados poetas estructuralistas o de construcciones metapoéticas. Poetas, éstos, que a fuerza de desear apresar, estudiar, diseccionar hasta el último entresijo olvidan que lo que les queda son palabras organizadas, pero en su ejercicio de nuevos matarifes no hay vivisección ni autopsia, ni siquiera cadáver exquisito, tan solo un estúpido despellejamiento del poema.

Tu texto, empero, no olvida algo tan sencillo y complejo a la vez como es el sentimiento consciente que provoca la ligazón del poema como tal a una cosmovisión del mundo. Sólo los auténticos poemas son actos creacionales desde esta actitud asumida. Eso es lo que permite hablar del poeta que existe en el background de todo texto verdadero, por mucho que eso pueda contradecir, sólo en apariencia y en superficie, el sarcasmo tan conocido como mal interpretado de Pessoa: o poeta é um fingidor.

Y si para Juan Ramón Jiménez, en un arranque transcendental que le duró toda una vida, el poema es un anhelo y, en ocasiones, un instante de eternidad, para ti. Amigo, el poema —lo dices ya desde los primeros versos— es la raíz de la eternidad que descifras en la intimidad de tus mismas venas. Tal afirmación conlleva dosis de vitalismo y de irracionalismo, que sólo domeñas en el acto propio de la escritura del poema a través de acumulaciones -aparentemente- desordenadas, caóticas y definiciones translógicas tal cual el particularismo surrealista que René Char nos enseñó, y a las que el maestro Cruchaga nos tiene acostumbrados:

El poema, después de todo, es la oscuridad hecha luz, el mar
espigado en la geometría de los pétalos,
a veces la tarima oscurecida del pecho, el sol sin semanas,
la oceanía del orgasmo a manera de relámpago, las flechas del cielo
de las alegorías; otras veces, la claridad desnuda de los horcones
que sostienen el aliento, la ausencia de la piedra que nos gobierna.

Pere Bessó, Mislata 31 Octubre 2011




EL POEMA



Toda palabra quema.
He aquí las cenizas.
ALFONSO KIJADURÍAS




Tot poema és l'arrel de l'eternitat que desxifre en la intimitat
de les meues venes, en el fosc riure de les portes, en el si del desig,
—inventari de tants armaris de paret arribats a la boca.
De quines abelles està fet el poema? De quina pell es desprenen
les paraules, de quants cossos encesos es feren
les escales de cada vers?
Són àngels o dimonis les vocals, la llunyania que abasta el respir
de la nuesa quan flueix el torrent dels litorals,
els jardins dements de les guitarres?
Quantes paraules caben en l'alforja dels dies,
després que el temps sagna als braços? ¿Què és la set en la veu
de les distàncies, la butxaca amb mocadors mullats?

El poema, al capdavall, és la foscor feta llum, el mar
espigat en la geometria dels pètals,
a voltes la tarima enfosquida del pit, el sol sense setmanes,
l'oceania de l'orgasme a manera de llampec, les fletxes del cel
de les al•legories; unes altres voltes, la claredat nua dels forcons
que sostenen l'alé, l'absència de la pedra que ens governa.
Del firmament cauen gavines de foc:
Qui es desvetlla en el somni anticipat, en la matèria madura
de l'alé? Quins morts es desdiuen en cada quiasme,
o en la hipèrbole de l'assetjament, l'apòcope dels peixos que gemequen
solitaris en l'aigua acumulada dels mocadors?

Els que pugen al poema, desposen ombres i albes cremades en la carn,
i finestres de ondulants darreries;
al capdavall, el poema també es fa del País: viure és anar
encarnant els focs del pols, l'alt foc del caos i la fam.
Per a cada somni hi ha paraules audaces, els vaivens foscos
del carrer, la creu cremada de vertigen als campanaris; sense dubte,
la realitat és apressant: el fil de l'espill ens fereix,
fereixen aquelles paraules sordes dels entarimats, ho fa de semblant
manera el desvetlament amb el seu pubis somnolent.
El poema al capdavall no està fet només de refilets harmoniosos,
sinó d'aqueixa cendra intravenosa del pipelleig, de cada terbolí
que ens aventa cartes inintel•ligibles,
de cada mort, —adult o infant—, de les missives del semen,
de la illada que es torna irrealitat en la matèria dels fantasmes.

El poema desperta en les aigües barbulloses del rail, aigües també
de amants, intrèpides respiracions en l'aixeta:
el poema s'alça sobre la nit, és un bé públic on els vaixells
troben el seu mateix llit: trens clavats en la sang
de la boca, vertigen i memòria de la polifonia del foc…

Baratària, octubre de 2011






EL POEMA



Toda palabra quema.
He aquí las cenizas.
ALFONSO KIJADURÍAS




Todo poema es la raíz de la eternidad que descifro en la intimidad
de mis venas, en la hosca risa de las puertas, en el seno del deseo,
—inventario de tantas alacenas llegadas a la boca.
¿De qué abejas está hecho el poema? ¿De qué piel se desprenden
las palabras, de cuántos cuerpos encendidos se hicieron
las escaleras de cada verso?
¿Son ángeles o diablos las vocales, la lejanía que abarca el respiro
de la desnudez cuando fluye el torrente de los litorales,
los jardines dementes de las guitarras?
¿Cuántas palabras caben en la alforja de los días,
después que el tiempo sangra en los brazos? ¿Qué es la sed en la voz
de las distancias, el bolsillo con pañuelos mojados?

El poema, después de todo, es la oscuridad hecha luz, el mar
espigado en la geometría de los pétalos,
a veces la tarima oscurecida del pecho, el sol sin semanas,
la oceanía del orgasmo a manera de relámpago, las flechas del cielo
de las alegorías; otras veces, la claridad desnuda de los horcones
que sostienen el aliento, la ausencia de la piedra que nos gobierna.
Del firmamento caen gaviotas de fuego:
¿Quién se desvela en el sueño anticipado, en la materia madura
del aliento? ¿Qué muertos se desdicen en cada quiasmo,
o en la hipérbole del asedio, el apócope de los peces que gimen
solitarios en el agua acumulada de los pañuelos?

Quienes suben al poema, desposan sombras y albas ardidas en la carne,
y ventanas de ondulantes postrimerías;
después de todo, el poema también se hace del País: vivir es ir
encarnando los fuegos del pulso, el alto fuego del caos y el hambre.
Para cada sueño hay palabras audaces, los vaivenes hoscos
de la calle, la cruz quemada de vértigo en los campanarios; sin duda,
la realidad es apremiante: el filo del espejo nos hiere,
hieren aquellas palabras sordas de los entarimados, lo hace de igual
forma el desvelo con su pubis somnoliento.
El poema después de todo no está hecho sólo de trinos armoniosos,
sino de esa ceniza intravenosa del parpadeo, de cada torbellino
que nos avienta cartas ininteligibles,
de cada muerto, —adulto o niño—, de las misivas del semen,
del ijar que se vuelve irrealidad en la materia de los fantasmas.

El poema despierta en las aguas turbulentas del raíl, aguas también
de amantes, intrépidas respiraciones en el grifo:
el poema se alza sobre la noche, es un bien público donde los barcos
encuentran su propio cauce: trenes clavados en la sangre
de la boca, vértigo y memoria de la polifonía del fuego…

Barataria, octubre de 2011

sábado, 29 de octubre de 2011

SOMNAMBULISME/ SONAMBULISMO-COMENTARIO Y TRADUCCIÓN: PERE BESSÓ


Entre fanals de fred, burilles parpellejants, filera de silencis
a gotelleres: l'aigua caient en el taüt de la terra,
coordenades obertes, les finestres dels ulls, el tamborinet antic
a l'altura dels rats penats; a la meua manera, faig conjurs a l'endevinalla...
Imagen tomada de Miswallpapers.net





SOMNAMBULISME/ SONAMBULISMO-COMENTARIO Y TRADUCCIÓN: PERE BESSÓ



[RENDIJA EN EL OJAL DEL DESPEÑADERO- CONTRAPOEMA A MANERA DE POSDATA]



Querido André:

Yo no soy sonámbulo, es verdad, pero sé lo que es el insomnio durante meses. Uno acaba haciéndolo productivo, pues pasa por diversas fases. Yo ya no fumo (he sido un fumador empedernido -me dicen que compulsivo- y por tanto ya no reafirmo mi forzada vigilia contemplando las volutas y jerigonzas del humo (tampoco me puedo permitir el cigarrillo del cumplimiento satisfecho del poema), pero puedo saborear el café bien cargado (sólo tras cada comida, aunque como podrás pensar acostumbro a saltar esa dieta); ordeno la mesa de trabajo, rompo papeles, aunque no demasiados, para mi pesar, pues siempre les encuentro acomodo; saco punta a los lápices de color; oteo algún libro que yace a la espera en el rincón de los privilegiados; reordeno los libros de las estantería; por enésima vez los recoloco por diversos conceptos, colecciones, temática e incluso tamaño; observo los que se hallan repetidos, pero tienen diversos estudios; los reparo si necesitan algún apaño doméstico, encolado, planchado, forrado o los preparo para la papelería en donde los llevan a una encuadernación de viejo; y, cuando todo eso no es suficiente para calmar el paso de las horas y ni siquiera una buena lectura me atrae y la necesidad de escribir se apura, me dejo llevar por el pensamiento de manera harto pendenciera, aunque pocas veces me llega el regocijo de las viejas querencias reverdecidas. Pocas veces las musas se sienten apiadadas o compadecidas por este ser en rastrojos de duermevela o en aparente ensoñación de alta madrugada. Y, como quiera que ni siquiera en la ensoñación el placer llega, no encumbro pensamientos del gozo, antes bien me viene todo un amasijo de objetos, recuerdos, ocasiones perdidas o malhalladas, circunstancias de toda índole y pesar, amores primeros o tardíos, festín de animalías en pesadillas de otrora, y es en esos territorios en los que lo mismo se me da nombrar plantas, pájaros, flores y arbustos que dejarme llevar por las enramadas de jazmín, murta o arrayán, dar nombre a lo perdido que bautizar las ausencias, encender candiles que mojar aceite del velón para tiznar la tristeza, recordar las ratas penadas -tus murciélagos- de mi infancia que guardar las cajas con las cabezuelas de las libélulas o las colas de lagartijas en el solar de la nostalgia, abrir los álbumes de sellos que guardar en infinitas carpetas la escritura del deseo, tomar una fruta que salir al balcón en busca del rocío que no ofrecen ingles de hembra sediciosa o las primeras gotas de lluvia temprana...

(Y a veces, sólo a veces, me pongo frente al ordenador y escribo.)
Un abrazo,
Pere




SOMNAMBULISME





en la tarde, qué espanto, se transforma
en el más agresivo, legañoso y cenizo
«disparate» goyesco.
ANTONIO MARTÍNEZ SARRIÓN




En l'argent viu dels silencis, el laberint, la nit, els somnambulismes,
els armaris oblidats, els armaris de paret buits, el dia que perd la tendresa
de les seues mans, la veu en allò brusc de la saliva:
camine entre els noms defallents del paisatge,
res no són les murtres
acerbes a la boca, quan la nit és un bategament dessagnat.
Entre fanals de fred, burilles parpellejants, filera de silencis
a gotelleres: l'aigua caient en el taüt de la terra,
coordenades obertes, les finestres dels ulls, el tamborinet antic
a l'altura dels rats penats; a la meua manera, faig conjurs a l'endevinalla
al caníbal immund del sifó del pati de darrere
del calendari amb els dits senars del celler
que penja de les bigues: zumzumeja el rauquit de la nàusea
els modismes subterranis dels somnis, al voltant sord
de les prestatgeries, quasi impúdics davant de la pols abrasadora de certs
lleixes disposades per a les ombres,
de torrents clavats en el somnambulisme, divan de papers
als braços acostumats a les galteres de la nit,
a la pol•lució de les postals, a la inusitada rosa pornogràfica,
disfressada de paraigües d'èxtasi.

(Hi ha abrics planyívols com heretgies paral•leles als ocells,
ritus agredolços, riure desgastat en la camisa líquida de l'aigua,
un jazz pansit, mèdiums explorant
la diadema dels cementeris, la ganyota degollada dels colors,
la braga llimant els èlitres del coixí, colosal apoteca on
pedreguen els escapularis el setí de les escales.
És interminable el ferment de la sal, les hores carnívores
irrompent al llit amb cuqleig metàl•lic, sense més flauta
que aquest hivern tranuitat
de la matinada, de les vesprades, de les parpelles sagnants.)

Porte dies pensant en el cigarret dels segles:el combat és dur
quan no s'esperen miracles, l'atzar fantasmal
de les possibilitats, l'ull prohibit discorreguent en la llimonada,
creus i llums acompanyen en els ascensors,
aires grisos en el cos dels hisops, llàgrimes rovellades,
llençols en vendaval lliurats a estufes de llenya, al carbó
disposat com un centpeus al tarquim ebriac de la llengua.
És un anar i tornar enmig del fang apegalós, al•luvions arquejats
en la foscor: sulfúriques bastides del somnambulisme,
ventalls jugant a l'acord infinit, gargots en la travessia
inaccesible de la tendresa: dies on l'únic arsenal és el desvetlament.
Dies inajornables com la fruta madura sense consumir-se: passat
el temps, cau el darrer ocell de la tempesta…

Baratària, octubre de 2011





SONAMBULISMO




en la tarde, qué espanto, se transforma
en el más agresivo, legañoso y cenizo
«disparate» goyesco.
ANTONIO MARTÍNEZ SARRIÓN




En el azogue de los silencios, el laberinto, la noche, los sonambulismos,
los armarios olvidados, las alacenas vacías, el día que pierde las ternura
de sus manos, la voz en lo brusco de la saliva:
camino entre los nombres desfallecidos del paisaje,
nada son los arrayanes
acerbos en la boca, cuando la noche es una palpitación desangrada.
Entre faroles de frío, colillas parpadeantes, fila de silencios
a goterones: el agua cayendo en el ataúd de la tierra,
abiertas coordenadas, las ventanas de los ojos, el taburete antiguo
a la altura de los murciélagos; a mi modo, hago conjuros al acertijo
al caníbal inmundo del sifón del traspatio
del calendario con los dedos impares del tabanco
que cuelga de las vigas: zumba el ronquido de la náusea
los modismos subterráneos de los sueños, alrededor sordo
de los estantes, casi impúdicos ante el polvo abrasador de ciertos
anaqueles dispuestos para las sombras,
de torrentes clavados en el sonambulismo, diván de papeles
en los brazos acostumbrados a las paperas de la noche,
a la polución de las postales, a la inusitada rosa pornográfica,
disfrazada de paraguas de éxtasis.

(Hay abrigos quejumbrosos como herejías paralelas a los pájaros,
ritos agridulces, risas desgastadas en la camisa líquida del agua,
un jazz trasnochado, médiums explorando
la diadema de los cementerios, la mueca degollada de los colores,
la braga limando los élitros de la almohada, colosal bodega donde
granizan los escapularios el satín de las escaleras.
Es interminable el fermento de la sal, las horas carnívoras
irrumpiendo en la cama con graznido metálico, sin más flauta
que este invierno trasnochado
de la madrugada, de las tardes, de los párpados sangrantes.)

Llevo días pensando en el cigarro de los siglos: el combate es duro
cuando no se esperan milagros, el azar fantasmal
de las posibilidades, el ojo prohibido discurriendo en la limonada,
cruces y luces acompañan en los ascensores,
aires grises en el cuerpo de los hisopos, lágrimas oxidadas,
sábanas en vendaval entregadas a estufas de leña, al carbón
dispuesto como un ciempiés en el légamo embriagado de le lengua.
Es un ir y venir en medio del barro pegajoso, aluviones arqueados
en la oscuridad: sulfúricos andamios del sonambulismo,
abanicos jugando al acorde infinito, garabatos en la travesía
inaccesible de la ternura: días donde el único arsenal es el desvelo.
Días inaplazables como la fruta madura sin consumirse: pasado
el tiempo, cae el último pájaro de la tormenta…

Barataria, octubre de 2011