domingo, 14 de julio de 2019

ULLERES DE L'ABSOLUT

Imagen FB de Pere Bessò





ULLERES DE L'ABSOLUT




Los ataúdes debieran tener remos: como que son
las barcas del Leteo.
Vicente Huidobro




Tot just el riu que es vessa al coixí, i discorre horitzontal
en la seua pupil·la cega. Cap a la fossa d’ombres, l’èxode exhalat
del sutge i la fusta benèvola que abriga les cendres.
Sempre un altre regne s’inclina davant dels nostres ulls com un pit.
I hi ha dol en la creació que s’extingeix.
I hi ha nits plenes com un taüt complet de món.
I hi ha barques solitàries que brillen, lleus, damunt de l’aigua esponjada.
I hi ha un allà per a l’Esperança que mai no acaba en oblit.
La nit i les seues ulleres tremolen en l’absolut de la deshora.
Sovint se sent la tebior del cos que canvia el seu designi.
O el silenci que respira l’alé.
.
Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ




OJERAS DEL ABSOLUTO




Los ataúdes debieran tener remos: como que son
las barcas del Leteo.
Vicente Huidobro




Apenas el río que se derrama en la almohada, y discurre horizontal
en su pupila ciega. Hacia la fosa de sombras, el éxodo exhalado
del hollín y la madera benévola que arropa las cenizas.
Siempre otro reino se inclina frente a nuestros ojos como un seno.
Y hay luto en la creación que se extingue.
Y hay noches plenas como un ataúd completo de mundo.
Y hay barcas solitarias que brillan, leves, sobre el agua esponjada.
Y hay un allá para la Esperanza que nunca acaba en olvido.
La noche y sus ojeras tiemblan en el absoluto de la deshora.
A menudo se siente la tibieza del cuerpo que cambia su designio.
O el silencio que respira el aliento.
.
Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga

sábado, 13 de julio de 2019

PÈRDUA

Imagen FB de Pere Bessò





PÈRDUA




…nada voy a decirte
Cuando hayas tocado lo que nadie puede tocar
Vicente Huidobro




Cada vegada em perc en el riu de llits mutilats, en el seu límit
de sonoritat buida, en el serpenteig que mossega la terra.
Ningú no sap que el destí udola en les seues arestes cegues, en el seu harem
ple de pamflets, en el seu ego d’atrezzo.
Ningú no veu les tapisseries mossegant-nos els ulls,
ni la línia subterrània que mossega els sospirs als carrers.
Vosté potser ho sap i simula un altres somnis, mentre
al veí li arriba el cansament de l’infern
i no sap si la malenconia és d’esquerres de dretes o de centre.
O només s’ha de lamentar la misèria de la incertesa.
.
Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ




EXTRAVÍO




…nada voy a decirte
Cuando hayas tocado lo que nadie puede tocar
Vicente Huidobro




Cada vez me extravío en el río de cauces mutilados, en su límite
de sonoridad hueca, en el serpenteo que muerde la tierra.
Nadie sabe que el destino aúlla en sus aristas ciegas, en su harem
lleno de panfletos, en su ego de utilería.
Nadie ve las tapicerías mordiéndonos los ojos,
ni la línea subterránea que muerde los suspiros en las calles.
Usted seguramente lo sabe y simula otros sueños, mientras
al vecino le llega el cansancio del infierno
y no sabe si la melancolía es de derecha o izquierda o de centro.
O sólo hay que lamentar la miseria de la incertidumbre.
.
Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga

viernes, 12 de julio de 2019

LABERINT

Imagen FB de Pere Bessò





LABERINT




El aliento entrecortado va pasando entre los hilos
y empieza a caer la noche.
Vicente Huidobro




Una alena d’ombres talla els fils de la son, mentre emmudeix sense cap indulgència l’orina nascuda dels cantons del temps. Quan cau la nit en la gola barrotada de flegmes, els laberints es validen en el darrer desastre. No sé si em pertanyen aquestes cansades hores del presagi, l’ull balb de les paraules mentre dorm, la glossa de sal tangible als meus ossos. L’alé de genolls és una altra intempèrie de boires davant dels assassins que es bressolen en la seua fera impunitat. (“Comença la fi del món i aquest zumzeig d’hores envellides.”) És un temps marcat per tantes perplexitats i masmorres.
.
Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ





LABERINTO




El aliento entrecortado va pasando entre los hilos
y empieza a caer la noche.
Vicente Huidobro




Una lezna de sombras corta los hilos del sueño, mientras enmudece sin ninguna indulgencia la orina nacida de las esquinas del tiempo. Cuando cae la noche en la garganta trancada de flemas, los laberintos se validan en el postrer desastre. No sé si me pertenecen estas cansadas horas del presagio, el ojo aterido de las palabras mientras duermo, la glosa de sal tangible en mis huesos. El aliento de rodillas es otra intemperie de brumas frente a los asesinos que se columpian en su fiera impunidad. (“Empieza el fin del mundo y ese zumbido de horas envejecidas.”) Es un tiempo marcado por tantas perplejidades y mazmorras.
.
Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga

jueves, 11 de julio de 2019

MIRATGE CRUCIAL

Imagen FB de Pere Bessó




MIRATGE CRUCIAL




Sempre fa olor allà al mar agitat de les gavines. Al murmuri atroç
i fumejant de l’escuma. Al darrer minut de la sal diluïda.
Puja i baixa l’ombra de l’escuma.
El lletreig dels penyals, desgasta la meua boca efímera, l’orgasme
polsant dels corals,
la sufocació del cos a l’hora dels desajustaments hormonals.
Cap als raconets de la respiració, la tomba de pedra
dels vaixells, i la darrera queixalada.
A vegades només semble un navegant solitari de la desmemòria.
La meua sort crema en les aigües gelades de la desmesura, en la nit
que em bufeteja i torna moradenques les meues temples.
Sempre resulta estrany el càncer de la tristesa i la seua manca de vergonya.
.
. Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ





ESPEJISMO CRUCIAL




Siempre huele allí al mar agitado de las gaviotas. Al rumor atroz
y humeante de la espuma. Al minuto último de la sal diluida.
Sube y baja la sombra de la espuma.
El deletreo de los peñascos, desgasta mi boca efímera, el orgasmo
pulsante de los corales,
el sofoco del cuerpo a la hora de los desajustes hormonales.
Hacia los pequeños rincones de la respiración, la tumba de piedra
de los barcos, y la dentellada postrera.
A veces sólo parezco un navegante solitario de la desmemoria.
Mi suerte arde en las aguas heladas de la desmesura, en la noche
que me abofetea y amorata mis sienes.
Siempre resulta extraño el cáncer de la tristeza y su descaro.
.
Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga