viernes, 21 de junio de 2019

LLIÇONS APRESES


Imagen FB de Pere Bessó





LLIÇONS APRESES




Cuando alguien aprieta los pedales del viento
Y se presenta el huracán
El río corre como un perro azotado
Vicente Huidobro




He confiat al vent aquest viatge com qui vol agafar la vida
des del tamboret despentinat de la farsa de tots els dies.
Al coixí, l’ull del fred de la nit amb els seus pedals
de fosc vestit, alça els punys desmesurats.
Al costat del cos, l’única absolució possible és el gos
que em llepa les mans. Com el riu, el temps i el seu estrany discórrer
que despulla les meues pertinences. La decrepitud em fa lívid el cos.
En la punta de la branca de l’alé, la queixa que ens fa mal,
les ossades de la nit i la seua total destrucció.
De les lliçons apreses, els entrebancs que caminen en la meua boca.
I aquells fars que em teixiren les temples arran de la follia.
I aquell grapat de terra en l’olfacte, humit, verd i amuntegat
.
Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ




LECCIONES APRENDIDAS




Cuando alguien aprieta los pedales del viento
Y se presenta el huracán
El río corre como un perro azotado
Vicente Huidobro




He confiado al viento este viaje como quien quiere asir la vida
desde el taburete despeinado de la farsa de todos los días.
En la almohada, el ojo del frío de la noche con sus pedales
de oscuro traje, levanta sus puños desmedidos.
Junto al cuerpo, la única absolución posible es el perro
que lame mis manos. Como el río, el tiempo y su extraño discurrir
que despoja mis pertenencias. Lo decrépito amorata mi cuerpo.
En el extremo de la rama del aliento, la queja que nos duele,
las osamentas de la noche y su total destrucción.
De las lecciones aprendidas, los tropiezos que caminan en mi boca.
Y aquellos faros que tejieron mis sienes al pie de la locura.
Y aquel puñado de tierra en el olfato, húmedo, verde y agolpado.
.
Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga

jueves, 20 de junio de 2019

INFÀNCIA

Imagen FB de Pere Bessó






INFÀNCIA




¿Has visto al niño que cantaba
Sentado en una lágrima
El niño que cantaba al lado de un suspiro
O de un ladrido de perro inconsolable?
Vicente Huidobro




Abans que no torne la següent nit, la veritat és que un recorda
el temps de les desobediències, (la màgia pura del riu)
els ambigus esplendors del cor,
l’arquitectura en grafit de certs somnis,
o aquelles aranyes penjant enmig de la pols de les parets,
algun absurd com el lladruc desesperat
i cavernós del gos inexorable.
Jo cantava els meus dies maldestres en el sobresalt de l’abecedari
de la malenconia. Era l’ocell laboriós al pit.
Encara en el forat d’alguna llàgrima,
és evident la infància amb la seua llum enfosquida.
Sí, aquell estel naixent enredat en la suor del cos.
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Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ





INFANCIA




¿Has visto al niño que cantaba
Sentado en una lágrima
El niño que cantaba al lado de un suspiro
O de un ladrido de perro inconsolable?
Vicente Huidobro




Antes que vuelva la siguiente noche, la verdad es que uno recuerda
el tiempo de las desobediencias, (la magia pura del río)
los ambiguos esplendores del corazón,
la arquitectura en grafito de ciertos sueños,
o aquellas arañas colgando en medio del polvo de las paredes,
algún absurdo como el ladrido desesperado
y cavernoso del perro inexorable.
Yo cantaba mis días torpes en el sobresalto del abecedario
de la melancolía. Era el pájaro laborioso en el pecho.
Todavía en el agujero de alguna lágrima,
es evidente la infancia con su luz anochecida.
Sí, aquel naciente lucero enredado en el sudor del cuerpo.
.
Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga

miércoles, 19 de junio de 2019

PAISATGE DEL NO-RES

Imagen FB de Pere Bessó






PAISATGE DEL NO-RES




Nada es la vida
Sino un grito de antesala
Vicente Huidobro




A vegades en el pitjor de la pèrdua, un vil·là és l’avantsala del vol. Així ho diu la sang i la respiració de les bugaderies. Una gota de pluja és perdurable en el sens fi de la nuesa. Al final és la faula de sempre: la vida, un deliri de sinuositat que ens ofega a cada instant. Potser una llàgrima oberta a tants cementiris. Un bram que banyega les illades, una proclama de perruques enmig de la nit. A la vista d’un cec, el món en una gàbia, o una foscor de paradís anihilat, o un bagul de denses lentituds.
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Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ




PAISAJE DE LA NADA




Nada es la vida
Sino un grito de antesala
Vicente Huidobro




A veces en lo peor del extravío, un vilano es la antesala del vuelo. Así lo dice la sangre y la respiración de las lavanderías. Una gota de lluvia es perdurable en el sinfín de la desnudez. Al final es la fábula de siempre: la vida, un delirio de sinuosidad que nos ahoga a cada instante. Quizás una lágrima abierta a tantos cementerios. Un bramido que cornea los ijares, una proclama de pelucas en medio de la noche. A la vista de un ciego, el mundo en una jaula, o una oscuridad de paraíso aniquilado, o un baúl de densas lentitudes.
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Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga

martes, 18 de junio de 2019

GANGRENA DEL MIRATGE

Imagen FB de Pere Bessó





GANGRENA DEL MIRATGE




Hay muchas cosas que no han sido vistas
Nosotros mostramos apenas lo que reluce
Vicente Huidobro




Ens clavem damunt de l’esquelet de peix de l’absolut
i només veiem les escates de la vesprada cordant-se en allò lúgubre.
A vegades, tenim de solapa la boca dels grans afanys,
però darrere de les palpebres hi ha inconfessables diluvis,
la veu interna que calla la barbàrie.
Sorpresivament, es fan visibles els escarabats
del desig, els cossos esmorteïts, els monuments trencats,
l’amor encara que ocórrega en soledat.
La memòria ens resulta un al·licient quan s’ha aprés
a minvar la marxa (així es veu l’escalpel a la mortalla),
o a entendre l’inexorable d’alguns noms enterbolits
pel vendaval de les mentides. I el patíbul de la llengua.
Ací nosaltres enmig de tantes escenes decadents
i consignes programàtiques. Entre confuses misèries.
És estrany anar per carrers que un suposa que ja coneix,
per molt que les mateixes canvien de fesomia com els espills.
Aprenguí en la caducitat d’aquest món del desastre,
que la destrucció sempre és un espai inimaginable.
.
Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ




GANGRENA DEL ESPEJISMO




Hay muchas cosas que no han sido vistas
Nosotros mostramos apenas lo que reluce
Vicente Huidobro




Nos hincamos sobre el esqueleto de pez del absoluto
y sólo vemos las escamas de la tarde abrocharse en lo lúgubre.
A veces, tenemos de solapa la boca de los grandes desvelos,
pero detrás de los párpados, hay inconfesables diluvios,
la voz interna que calla la barbarie.
Cuando menos uno lo espera, se hacen visibles los escarabajos
del deseo, los cuerpos desvaídos, los monumentos rotos,
el amor aun cuando se suceda en soledad.
La memoria nos resulta un aliciente cuando se ha aprendido
a mermar la marcha (así se ve el escalpelo en la mortaja),
o a entender lo inexorable de algunos nombres enturbiados
por el vendaval de los embustes. Y el patíbulo de la lengua.
Aquí nosotros en medio de tantas escenas decadentes
y consignas programáticas. Entre confusas miserias.
Es extraño caminar sobre calles que uno supone ya conoce,
aunque las mismas cambien de fisonomía como los espejos.
Aprendí en la caducidad de este mundo del desastre,
que la destrucción siempre es un espacio inimaginable.
.
Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga