miércoles, 12 de junio de 2019

IRREMEIABLE CATARACTA

©Pintura de Joan Mitchell





IRREMEIABLE CATARACTA




Aquí la catarata cerrada multiplica los valores
De la fuerza irremediable como un suspiro
Vicente Huidobro




El darrer refilet ronda en la cataracta de l’ull cec. Invoque la sina núbil en l’alt de la roca, el cos tancat de la fronda, el dia de braços que es desfà en la llum. Convoque a l’infinit del tacte i a la boca que endevine els velers encesos que passen com un vers al pit. Sent, de lluny, encendre’s la meua darrera mort, creixen els abismes al pit, i el destí que amenaça amb les seues foscors. Ací, ens ensordeix l’ombra i els seu total ull confós. Ací, el mar còncau de les meues mans i l’onatge de cendra a prop de l’asfíxia. Ací, la violència irremeiable com un far de destrucció permanent. (Vaig, cec, enmig d’un piano de sufocaments. Entre un germà i un altre, el somni de degolla.)
.
Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ




IRREMEDIABLE CATARATA




Aquí la catarata cerrada multiplica los valores
De la fuerza irremediable como un suspiro
Vicente Huidobro





El último trino ronda en la catarata del ojo ciego. Invoco el seno núbil en lo alto de la roca, el cuerpo cerrado de la fronda, el día de brazos que se deshace en la luz. Convoco al infinito del tacto y a la boca que adivine los veleros encendidos que pasan como un verso en el pecho. Oigo, desde lejos, encenderse mi última muerte, crecen los abismos en el pecho, y el destino que amenaza con sus oscuridades. Aquí, nos ensordece la sombra y su total ojo confundido. Aquí, el mar cóncavo de mis manos y el oleaje de ceniza próximo a la asfixia. Aquí, la violencia irremediable como un faro de destrucción permanente. (Voy, ciego, en medio de un piano de sofocos. Entre un hermano y otro, el sueño del degüello.)
.
Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga
©Pintura de Joan Mitchell

lunes, 10 de junio de 2019

VENTS DEL SOSPIR

Imagen FB de Pere Bessó






VENTS DEL SOSPIR




Se diría que es el fin de las cosas
Todo el mundo duerme. ..
Un suspiro;
Vicente Huidobro




Sota dels set vents del sospir, dèbil de cansament a la vora de l’ombra entumida del món. Es fon la llum em els objectes, immòbil l’ànima que no fa cas de la sang mortal del desvari de les ales: tot dorm o mor en el pols sec dels minuts: sagna rutilant la vena de l’home, el cristall podrit de la tristor, la gespa alada dels braços. Què puc dir del metall de les paraules, de la ferida que dibuixen les tempestes, dels ciris indefectibles als vitralls, del confessionari de les obscenitats? —Hi ha vents d’impacient parafina on s’enfonsen els dits. El pit s’embriaga d’ossos quan aquests escapen del sospir i la nit ens eriça amb el seu pols profà. 
.
Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ






VIENTOS DEL SUSPIRO




Se diría que es el fin de las cosas
Todo el mundo duerme. ..
Un suspiro;
Vicente Huidobro




Bajo los siete vientos del suspiro, débil de cansancio junto a la sombra entumecida del mundo. Se derrite la luz en los objetos, inmóvil el alma que desoye la sangre mortal del desvarío de las alas: todo duerme o muere en el pulso seco de los minutos: sangra rutilante la vena del hombre, el cristal podrido de la tristeza, el césped alado de los brazos. ¿Qué puedo decir del metal de las palabras, de la herida que dibujan las tormentas, de los cirios indefectibles en los vitrales, del confesionario de las obscenidades? —Hay vientos de impaciente parafina donde se hunden los dedos. El pecho se embriaga de huesos cuando éstos escapan del suspiro y la noche nos eriza con su pulso profano.
.
Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga

domingo, 9 de junio de 2019

ARBRE FERIT

Imagen FB de Pere Bessó





ARBRE FERIT




Hablo porque soy protesta insulto y mueca de dolor
Vicente Huidobro




Una mà de dolor s’estén sobre el vent i deixa caure la seua protesta d’arbre ferit. Res no importa quan el sanglot s’ha endurit en les aigües perverses de les vores de la veu. Des de l’ala del clam, el vol de pedra de les palpebres, i aquest llarg fosc dels desigs. Un és, de sobte, només la ganyota profètica de la nit que s’acosta a les costelles i que abraça consumint incendis i que travessa la cendra jacent d’una carícia malmesa.
.
Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ





ÁRBOL HERIDO




Hablo porque soy protesta insulto y mueca de dolor
Vicente Huidobro




Una mano de dolor se extiende sobre el viento y deja caer su protesta de árbol herido. Nada importa cuando el sollozo se ha endurecido en las aguas aviesas de los bordes de la voz. Desde el ala del clamor, el vuelo de piedra de los párpados, y ese largo oscuro de los deseos. Uno es, de pronto, sólo la mueca profética de la noche que se arrima a las costillas y que abraza consumiendo incendios y que atraviesa la ceniza yacente de una caricia maltrecha.
.
Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga


sábado, 8 de junio de 2019

ESTREMIMENT

Imagen FB de Pere Bessó





ESTREMIMENT




Un alma quiere nacer Ciega aún.
Mañana sus ojos mirarán...
Vicente Huidobro




Cec encara en l’aire que hi ha, ací en la pluja detinguda en cel. Sembla que el matí clava el seu cos dessagnant-se de cerç. El front, tebi, cenyit per la teua nuesa, retrata el vol del firmament i els ulls lleugers que busquen llibertat. Quan era xicotet, el riure núbil del misteri; però ara, quan m’afone, és confús l’espill de l’ocell que besa l’aigua. I bestials les mirades rovellades del demà. I convulsos els records inaudibles del penúltim respir.

.
Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ





ESTREMECIMIENTO




Un alma quiere nacer Ciega aún.
Mañana sus ojos mirarán...
Vicente Huidobro




Ciego todavía en el aire que existe, ahí en la lluvia detenida en cielo. Parece que la mañana clava su cuerpo desangrándose de cierzo. La frente, tibia, ceñida por tu desnudez, retrata el vuelo del firmamento y los ojos ligeros que buscan libertad. Cuando niño, la risa núbil del misterio; pero ahora, cuando toco fondo, es confuso el espejo del pájaro que besa el agua. Y bestiales las miradas enmohecidas del mañana. Y convulsos los recuerdos inoíbles del penúltimo respiro.
.
Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga