domingo, 26 de mayo de 2019

TRENCAMENT DE L’ÀNIMA

©Pintura de ©Pintura de Joan Mitchell






TRENCAMENT DE L’ÀNIMA




Caigo de mi alma.
Y me rompo en pedazos… sobre el invierno;
Vicente Huidobro




I de sobte, sagnen les pústules de la veu: no hi ha antídots per a l’ànima quan els abscessos designen el disbarat i un desperta pàl·lid de carns i amb algaravies trencades. Al costat dels hiverns fosos del crit, la sospesada veritat de les endevinalles, el trastorn de la pluja a les temples, els desenterraments a comptagotes d’un bocí d’estigmes. Caic tancat de mans com el llapis de cera de la vesprada, lívid de suors foscos, i caretes insolents en l’altra galta. Potser, sense cap formalitat, jugaré amb les puntes d’ungles de les paraules, amb cadascuna de les ferides rentades. Al final, només m’aferre a l’aigua ploguda en el suny dels pressentiments.
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Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ




ROTURA DEL ALMA




Caigo de mi alma.
Y me rompo en pedazos… sobre el invierno;
Vicente Huidobro




Y de pronto, sangran las pústulas de la voz: no hay antídotos para el alma cuando los abscesos designan el desatino y uno despierta pálido de carnes y con rotas algarabías. Junto a los inviernos derretidos del grito, la sopesada verdad de los acertijos, el trastorno de la lluvia en las sienes, los desentierros a cuentagotas de un bocado de estigmas. Caigo cerrado de manos como la crayola de la tarde, amoratado de sudores oscuros, y antifaces insolentes en la otra mejilla. Quizás, sin mayor formalidad, juegue con los pedazos de uñas de las palabras, con cada una de las heridas lavadas. Al final, sólo me aferro al agua llovida en el ceño de los pálpitos.
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Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga
©Pintura de ©Pintura de Joan Mitchell

INTROSPECCIÓ

©Pintura de Joan Mitchell






INTROSPECCIÓ




Mirad la luz vacía como aquel que abandonó su casa.
Vicente Huidobro




Des de dins l’angoixa dirimida i la llum contrària de la vesprada que fineix. No dic res de l’aversió a la fel, ni del laberint que desentona en el buit. A la placenta de l’abandonament, hi ha indicis del cuc que conjura en el cos. El camí de tornada a casa és llarg i plou mentre em tortura el vertigen dels espais del No-res. Tot fuig quan tus la mudesa estremida. En l’úlcera de la partida, es precipiten les finestres en una poció de difunts. Crida el buit en el vòmit ras del dubte. Tot és confús quan travessem els filats del dolor i ens aplega un diluvi de gangrenes en l’orina del paradís.
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Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ 




INTROSPECCIÓN




Mirad la luz vacía como aquel que abandonó su casa.
Vicente Huidobro




Desde dentro la congoja dirimida y la luz contraria de la tarde que fenece. No digo nada de la aversión a la hiel, ni del laberinto que desentona en el vacío. En la placenta del abandono, hay indicios del gusano que conjura en el cuerpo. El camino de regreso a casa es largo y llueve mientras me tortura el vértigo de los espacios de la Nada. Todo huye cuando tose la mudez estremecida. En la úlcera de la partida, se precipitan las ventanas en una pócima de difuntos. Grita el vacío en el vómito raído de la duda. Todo es confuso cuando atravesamos las alambradas del dolor y nos viene un diluvio de gangrenas en la orina del paraíso
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Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga
©Pintura de Joan Mitchell

miércoles, 22 de mayo de 2019

PARLAVA DE LLUNY

Imagen FB de Pere Bessó





PARLAVA DE LLUNY





Y me habló la muchacha y sus palabras
Eran como lamidos de perro,
Tenían algo en sí que hacía daño,
Parecía que hablaba de lejos.
Vicente Huidobro




Des de la distància busque aquel cos que gemega amb un rumor
de terra ferida: un sanglot naix sempre com una au
apoltronada damunt de la gespa. Com set d’aberracions perverses.
Algunas voltes m’ofega el crit de la boirina i aquesta pèrdua
que de sobte impacta com un cementiri.
Ella i les seues paraules, llavors, porten una pluja de creus als meus ulls.
Veig en la seua ombra en els filats del buit,
o en l’espill de la finestra. O en el lavabo de pedra del pecat.
Creua el somni en la seua immòbil fugacitat de llàgrima inacabada.
També canta la seua nostàlgia un ocell en el niu remot de l’arbre,
mentre a dins de l’entranya nua els seus ardors el silenci.
Ella era un lent desvari que traspassava tota la nit.
Hi era la meua trista adolescència sense colors. Un triste gos.
Una ciutat amb les seues mentides il·lícites: alguna cosa que despullava
el foc, fins a la més pregona ebriesa.
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Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ





HABLABA DESDE LEJOS





Y me habló la muchacha y sus palabras
Eran como lamidos de perro,
Tenían algo en sí que hacía daño,
Parecía que hablaba de lejos.
Vicente Huidobro




Desde la distancia busco aquel cuerpo que gime con un rumor
de tierra herida: un sollozo nace siempre como un ave
apoltronada sobre el césped. Como sed de aberraciones perversas.
Algunas veces me ahoga el grito de la neblina y ese extravío,
que de pronto impacta como un cementerio.
Ella y sus palabras, entonces, traen una lluvia de cruces a mis ojos.
Veo su sombra en las alambradas del vacío,
o en el espejo de la ventana. O en el lavabo de piedra del pecado.
Cruza el sueño en su inmóvil fugacidad de lágrima inacabada.
También canta su nostalgia un pájaro en el nido remoto del árbol,
mientras adentro de la entraña desnuda sus ardores el silencio.
Ella era un lento desvarío que traspasaba toda la noche.
Era, en ella, mi triste adolescencia sin colores. Un perro triste.
Una ciudad con sus embustes ilícitos: un algo que desnudaba
el fuego, hasta la más profunda ebriedad.
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Del libro “Huidobro redivivo”, 2019
©André Cruchaga

martes, 21 de mayo de 2019

DARRER HORITZÓ

Imagen FB de Pere Bessó





DARRER HORITZÓ




Más allá del último horizonte
Se verá lo que hay que ver
Vicente Huidobro




Després de veure la ferida en l’espill i desfets els embolics,
un és la pròpia veu més enllà de la mort.
En la penúltima estació del rumor, comença el vol.
Sagnen la llengua de l’espill en l’ombra i el vol providencial:
Els ulls veuen el solc del dolor on llaure el destí;
i ací, el guaret d’ulleres de la llavor,
i ací dins, el buit de la tomba o la guitarra de pedra del sens fi
del cos, la boca del vent tremolant en el meu vessament.
Sé que nasc en cada somni que deixa d’amagar-se.
Calle, potser, perquè és el meu darrer horitzó el que em veu,
més enllà de la fulla que cau com un pit famolenc.
Puge al rostoll del cos desitjat: s’obrin els mesos a meitat
del desvetlament, com les sabates que criden en la seua verema.
Quan ja han envellit els trens,
el núvol de la trinxera deixa de ser camp de batalla i crit.
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Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ





HORIZONTE ÚLTIMO




Más allá del último horizonte
Se verá lo que hay que ver
Vicente Huidobro




Después de ver la herida en el espejo y deshechos los enredos,
uno es la propia voz más allá de la muerte.
En la penúltima estación del rumor, comienza el vuelo.
Sangran la lengua del espejo en la sombra y el vuelo providencial:
Los ojos ven el surco del dolor donde labro el destino;
y ahí, el barbecho de ojeras de la semilla,
y ahí, dentro, el hueco de la tumba o la guitarra de piedra del sinfín
del cuerpo, la boca del viento temblando en mi derramamiento.
Sé que nazco en cada sueño que deja de ocultarse.
Callo, tal vez, porque es mi horizonte último el que me ve,
más allá de la hoja que cae como un pecho hambriento.
Subo al rastrojo del cuerpo deseado: se abren los meses a mitad
del desvelo, como los zapatos que gritan en su vendimia.
Cuando ya han envejecido los trenes,
el nubarrón de la trinchera deja de ser campo de batalla y grito.
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Del libro “Huidobro redivivo”, 2019
©André Cruchaga