jueves, 5 de agosto de 2021

TEMPESTA DEL RECORD │ TEMPESTAD DEL RECUERDO

 

Imagen FB de Pere Bessó



TEMPESTA DEL RECORD

 

 

No consigo sanar mis distancias.

Dina Posada

 

 

I com la boira que calla en la seua ombra, oblide que la distància només cap en la memòria igual que una moneda s’acomoda en la butxaca de cristall de cada instant. La gola dissimula una filera d’ocells, mentre titil•len als ulls culleres de comensals destruïts i fugues de portes amorfes i traus de vímet en peixos líquids d’un port de apressats vestits. Davant de semblant pèrdua, de vells aiguats innocents, ens resta el refilet d’ahir, el núvol dilatat enmig de flassades de creus, o la branca de pell cremada de les certeses. Després de tot, a contrallum, la tempesta imperible dels records, una llàgrima de vigília que abrusa l’adversitat.

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. Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ

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TEMPESTAD DEL RECUERDO

 

 

No consigo sanar mis distancias.

Dina Posada

 

 

Y como la niebla que calla en su sombra, olvido que la distancia solo cabe en la memoria igual que una moneda se acomoda en el bolsillo de cristal de cada instante. La garganta disimula una hilera de pájaros, mientras titilan en los ojos, cucharas de comensales destruidos y fugas de puertas amorfas y ojales de mimbre en peces líquidos de un puerto de apresurados trajes. Ante tal extravío, de viejos aguaceros inocentes, nos queda el trino de ayer, la nube dilatada en medio de cobijas de cruces, o la rama de piel quemada de las certidumbres. Después de todo, al trasluz, la tempestad imperecedera de los recuerdos, una lágrima de vigilia que abrasa la adversidad.

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De ‘Camino disperso’, 2021

©André Cruchaga



RESPLENDOR DE LA MÚSICA │ RESPLANDOR DE LA MÚSICA

 

Fotografía FB de Pere Bessó



RESPLENDOR DE LA MÚSICA

 

 

A Josep Lluis Galiana

 

 

Y la noche qué importa si aún estamos

buscando un resplandor definitivo.

Claudio Rodríguez

 

 

Al costat del pedrís de pedra, el so deseixit del saxo en la nit i la seua beatitud de llunyania: és quasibé litúrgia la corda de sang que vibra en el moviment del vent, mentre les branques de l’eco tremolen amb vital atemporalitat. Un sol de mar nuga les pauses vora del grapat de silenci expectant. Àvida puja a la gola aquesta encesa interioritat de la fusta, viu el deliri d’ocell, ressuscitat foc de la vida. Com un litoral vibrant d’aigua i escuma, l’èxtasi emplenat d’horitzó, tot el bosc de la llum sense que la nit importe més enllà del seu arrel de moll. En el ritu de memòria exorcitzada, l’al•legoria del cauteri.

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. Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ

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RESPLANDOR DE LA MÚSICA

 

 

A Josep Lluis Galiana

 

 

Y la noche qué importa si aún estamos

buscando un resplandor definitivo.

Claudio Rodríguez

 

 

Junto al poyetón de piedra, el sonido desasido del saxo en la noche y su beatitud de lejanía: es casi liturgia la cuerda de sangre que vibra en el movimiento del viento, mientras las ramas del eco tiemblan con vital atemporalidad. Un sol de mar anuda las pausas junto al puñado de silencio expectante. Ávida sube a la garganta esta encendida interioridad de la madera, vivo el delirio de pájaro, resucitado fuego de la vida. Como un litoral vibrante de agua y espuma, el éxtasis colmado de horizonte, todo el bosque de la luz sin que la noche importe más allá de su raíz de muelle. En el rito de memoria exorcizada, la alegoría del cauterio.

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De ‘Camino disperso’, 2021

©André Cruchaga


miércoles, 4 de agosto de 2021

RECORDS │ RECUERDOS

 

Imagen FB de Pere Bessó



RECORDS

 

 

A veces tengo ganas de ser un niño

para llorar acurrucado en su seno.

Nicolás Guillén

 

 

Enmig dels teus dos astres de llet, aquestes mans que llostregen al teu contorn: d’un costat a un altre, em tremola la boca en la música circular d’ocell cec al cel d’una eternitat enclaustrada. De sobte em dóna per recordar el rellotge d’un tren de l’aurora, com a estrany artefacte d’un cementiri enfonsit als cantons dels meus ulls. Allà, la milotxa dels sentits i les aureoles obedients a l’instint, llums llavors, d’una flor de sospirs. En la veu de l’ànima, d’alegria i fred, tot s’esdevé un desconcert i una història de silencis. Un fil de repunts que callen en la vesprada.

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Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ

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RECUERDOS

 

 

A veces tengo ganas de ser un niño

para llorar acurrucado en su seno.

Nicolás Guillén

 

 

En medio de tus dos astros de leche, estas manos que amanecen en tu contorno: de lado a lado, tiembla mi boca en la música circular de pájaro ciego en el cielo de una eternidad enclaustrada. De pronto me da por recordar el reloj de tren de la aurora, como extraño artefacto de un cementerio hundido en las esquinas de mis ojos. Allá, la piscucha de los sentidos y las aureolas obedientes al instinto, luces entonces, de una flor de suspiros. En la voz del alma, de alegría y frío, todo resulta un desconcierto y una historia de silencios. Un hilo de pespuntes que callan en la tarde.

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De ‘Camino disperso’, 2021

©André Cruchaga


martes, 3 de agosto de 2021

CIRI DE LA FUGIDA FINAL │ CIRIO DE LA HUIDA FINAL

 

Imagen Pinterest


CIRI DE LA FUGIDA FINAL

 

 

Qué vacuo el caminar hacia el olvido,

hacia la ungida torre de los siglos.

Juan José Vélez Otero

 

 

Davant de la trama del desdeny d’aquesta soledat vehement d’apaties, es torna confusa la raó i només queda damunt de la taula aquesta vella porfídia de carrer inclement. Per sempre la llum desesperada en terra de la facció del somni esvaït, el colp salobre de la melangia i la dansa cap a l’oblit. Res no resta de la golfa gitada de l’enrenou, ni l’anell del sedant dels xiprers, ni l’arcada del titubeig al funeral de la nuesa. A estones fins a  caminar es torna incineració de crepuscles, o una agonia que a espai devora el llenguatge. Ara li tem al musell de ciri de la fugida final.

 

. Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ

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CIRIO DE LA HUIDA FINAL

 

 

Qué vacuo el caminar hacia el olvido,

hacia la ungida torre de los siglos.

Juan José Vélez Otero

 

 

Ante la trama del desdén de esta soledad vehemente de apatías, se vuelve confusa la razón y solo queda sobre la mesa, esta vieja porfía de calle inclemente. Por siempre la luz desesperada en tierra de la facción del sueño desvanecido, el golpe salobre de la melancolía y la danza hacia el olvido. Nada queda del desván acostado del bullicio, ni la sortija del sedante de los cipreses, ni la arcada del titubeo en el funeral de la desnudez. A ratos hasta caminar se torna incineración de crepúsculos, o una agonía que despacio devora el lenguaje. Ahora le temo al hocico de cirio de la huida final.

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De ‘Camino disperso’, 2021

©André Cruchaga