martes, 21 de abril de 2020

RAUXA

©Pintura de Franz Kline






RAUXA




Al lluny, les pigues fosques de l’horitzó i el crepuscle trencadís enmig del vent. A estones, el fum que sobrecarrega els ulls, o les trenes de pols de l’esbufec del tragí. A estones, també, arriben els clots del cel fins a la gola; a fora, l’hostilitat i els udolaments de lorfa orfandat. Sempre, però, el món de la teua sang i el muntonet d’emocions bategant fins ofegar-nos. A l’oïda, només l’ocell del teu alè i el niu de sons d’un llarg arravatament.
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Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ





ARREBATO




A la distancia, las pecas oscuras del horizonte y el crepúsculo quebradizo en medio del viento. A ratos, el humo que sobrecarga los ojos, o las trenzas de polvo del resoplido del trajín. A ratos, también, llegan los baches del cielo hasta la garganta; afuera, la hostilidad y los aullidos de la orfandad. Pero siempre, el mundo de tu sangre y el montoncito de emociones palpitando hasta ahogarnos. Al oído, solamente el pájaro de tu aliento y el nido de sonidos de un largo arrebato.
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Del libro: Umbral de la sospecha, 2020.
©André Cruchaga

©Pintura de Franz Kline

lunes, 20 de abril de 2020

QUOTIDIANITAT

Imagen FB de Pere Bessó





QUOTIDIANITAT




Tot l’aire desbordat batega al pit, crema la veu en el seu captiu desassossec, el vertigen obri els seus ímpetus i ens despulla aquesta estranya intimitat del’angúnia. Gira el tren del dol al voltant del pati de darrere del crepuscle. No sé si alguna vegada serà normal la dolçor en un país que dia rere dia ens escup la cara: l’amor té sabor a espills badats i a por. Les fúries dels carrers no són inesperades, sinó consuetudinàries, de boira zigzaguejant, de ràfega insolent. Ací, un aprèn a engolir-se el plany i a ser protagonista de la ficció.
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Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ




COTIDIANIDAD




Todo el aire desbordado palpita en el pecho, arde la voz en su cautivo desasosiego, el vértigo abre sus ímpetus y nos desnuda esa extraña intimidad de la angustia. Gira el tren del luto alrededor del traspatio del crepúsculo. No sé si alguna vez sea normal la dulzura en un país que día a día nos escupe la cara: el amor tiene sabor a espejos quebrados y a temor. Las furias de las calles no son inesperadas, sino consuetudinarias, de niebla zigzagueante, de ráfaga insolente. Aquí, uno aprende a tragarse el sollozo y a ser protagonistas de la ficción.
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Del libro: Umbral de la sospecha, 2020.
©André Cruchaga

domingo, 19 de abril de 2020

TERRA ALIENADA

Imagen FB de Pere Bessó






TERRA ALIENADA




Cuando grita la tierra, los efluvios del vapor se condensan
y se convierten en agua. La flor de agua debería salir entonces por la boca
del cuenco, pero sólo salen lágrimas y gánigos de leche negra.
Juan Yanes




En la semifoscor de les pupil·les, l’armari de les ombres.
Dins de l’absurd els ulls inexpressius de les claus,
o aquella rosa sense immutar-se davant de La carraspera grisa dels rellotges
o les parets amb calcomanies regirant l’estómac: un tendal
d’emocions es cerneix sobre l’hivern entossudit de grolleria,
ací pulsa la impaciència arrencant refilets de demesies.
Sempre tatuem els braços amb humitats trencadisses.
Als carrers esgotats del coixí, les finestres i el show
de malsons: alguna fotografia que ens crida des dels interiors
del pit —el teu cos que s’esmuny en les meues transpiracions,
potser la flassada que s’alça en una sola altura.
Al voltant d’aquest potser de tots els dies, el defalliment
dels somnis, la terra alienada que ens sosté en l’adust.
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Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ




TIERRA ENAJENADA




Cuando grita la tierra, los efluvios del vapor se condensan
y se convierten en agua. La flor de agua debería salir entonces por la boca
del cuenco, pero sólo salen lágrimas y gánigos de leche negra.
Juan Yanes




En la semioscuridad de las pupilas, el armario de las sombras.
Dentro del absurdo los ojos inexpresivos de las llaves,
o aquella rosa sin inmutarse frente al carraspeo gris de los relojes
o las paredes con calcomanías revolviendo el estómago: un toldo
de emociones se cierne sobre el invierno encarpado de tosquedad,
ahí pulsa la impaciencia arrancando gorgoritos de demasías.
Siempre tatuamos los brazos con humedades quebradizas.
En las calles agotadas de la almohada, las ventanas y el show
de pesadillas: alguna fotografía que nos grita desde los interiores
del pecho —tu cuerpo que se desliza en mis transpiraciones,
quizás la cobija que se yergue en una sola altura.
Alrededor de este acaso de todos los días, el desfallecimiento
de los sueños, la tierra enajenada que nos sostiene en lo adusto.
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Del libro: Umbral de la sospecha, 2020.
©André Cruchaga


viernes, 17 de abril de 2020

FINITUD DE L’OFEGAMENT

Imagen FB de Pere Bessó





FINITUD DE L’OFEGAMENT




Ahora no puedo soportar la carga,
Tan próximo estoy al final.
Guillermo de Aquitania




Damunt de la terra, la meua impotència i els seus velams de pedra i les seues pregàries de silenci que escapen immutables com una estàtua. Mossegue el bassal de tinta que madura en les meues mans: ací s’ofega l’ocell que resideix al meu pit. Hui, cec, l’aigua que tortura la meua gola, obri traus en les nits de les setmanes. Demà, en el cànter trencat del pàlpit, hauré de soterrar la meua carn i hi haurà un sòlid silenci en la fusta. No hi ha més galop, excepte la fletxa que canvia el seu trànsit.
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Poema d’ANDRÉ CRUCHAGA traduït en català per PERE BESSÓ




FINITUD DEL AHOGO




Ahora no puedo soportar la carga,
Tan próximo estoy al final.
Guillermo de Aquitania




Sobre la tierra, mi impotencia y sus velámenes de piedra y sus rezos de silencio que escapan inmutables como una estatua. Muerdo el charco de tinta que madura en mis manos: ahí se ahoga el pájaro que reside en mi pecho. Hoy, ciego, el agua que tortura mi garganta, abre ojales en las noches de las semanas. Mañana, en el cántaro roto del pálpito, habré de enterrar mi carne y habrá un sólido silencio en la madera. No hay más galope, salvo la flecha que cambia su tránsito.
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Del libro: Umbral de la sospecha, 2020.
©André Cruchaga